Las hay grandes o pequeñas, transparentes o de colores, con asas o sin éstas, sea cual sea su característica, en todos los casos, las bolsas de plástico, invento nacido en 1961, son uno de los enemigos más peligrosos de la Tierra.
Mis elementos de lectura rápida
8 bolsas diaria en hogar urbano
4 bolsas diarias en hogar rural
5 bolsas al comprar comida
3 bolsas para pan y merienda
Al conmemorarse este 22 de abril, el Día de la Tierra, José Carlos, integrante de Sikanda, organización que trabaja en el tema de la basura, explica que por su lenta descomposición, los materiales que la conforman, además de la gran cantidad que se utilizan y generan, las bolsas de plástico son la fuente de contaminación más importantes arrojada al planeta.
“Es un tema grave en nuestro país porque no hay una regulación estricta en cuanto al reciclaje o reducción en los centros comerciales. Debemos de aplicar la cero tolerancia a este producto que no es de primera necesidad”, indicó.
Los datos del valor de la producción de este producto, lo confirma. La fabricación de bolsas y películas de plástico flexible; la fabricación de autopartes de plástico; y la fabricación de botellas, son las tres de mayor significación económica debido a su alta demanda y producción, señalan datos del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi).
Aunque no hay un estudio que señale la cantidad de bolsas que diariamente arroja Oaxaca al medio ambiente, se estima que en promedio en cada hogar ubicado en zona urbana llegan al menos unas ocho bolsas y la cantidad podría ser 50 por ciento menor en zonas rurales.
Por cada producto que compramos en el mercado recibimos una bolsa, así es que si llevamos sólo lo indispensable para la comida: un kilo de jitomate, uno de cebolla, un kilo de la fruta de temporada, agregamos un kilo de pollo y además todo lo colocan dentro de una bolsa grande, sumamos cinco bolsas. En la cena serán otras tres más por la leche, el pan y huevo que llevemos a casa.
Algunas de las razones para no hacer uso de éstas son porque se fabrican a partir del petróleo, un recurso no renovable, costoso, cada vez más escaso y responsable de la emisión de gases de efecto invernadero, es decir, del cambio climático.
Su reciclaje no es rentable: cuesta 100 veces más reciclarlas que producirlas nuevas. La mayoría acaba en el mar. Se han encontrado bolsas flotando al norte del Circulo Ártico y en lugares remotos del Atlántico Sur.
Durante su fabricación e incineración liberan sustancias perjudiciales a la salud humana como los son las dioxinas y cianuro, entre otras. Además de que tardan entre 150 y 1000 años en descomponerse.
Las bolsas de plástico se pueden reemplazar por recipientes o bolsas de tela, de plástico resistente y de papel.
