En Oaxaca se determinó la existencia de problemas de calidad del aire por elevada presencia de ozono ya que la norma de este contaminante se incumplió en 2016, detalla el Informe Nacional de Calidad del Aire desarrollado por el Instituto Nacional de Ecología y Cambio Climático (INECC).
El ozono troposférico, denominado ozono malo, no sale directamente de ningún foco emisor sino que se produce por la acción de los rayos solares sobre los óxidos de nitrógeno que proceden en 80 por ciento del tráfico de vehículos, indica un análisis de la fundación Vida Sostenible.
El ozono penetra por las vías respiratorias y, debido a sus propiedades altamente oxidantes, provoca la irritación de las mucosas y los tejidos pulmonares, lo que lleva a una irritación de ojos, tos, dolores de cabeza y pecho, siendo más susceptibles los niños, adultos mayores y personas que realizan ejercicio en al aire libre, además de que disminuye el crecimiento de las plantas y la productividad de las cosechas.
En cuanto a las partículas suspendidas, el Sistema de monitoreo de la calidad del aire (SMCA) no generó información suficiente para evaluar el cumplimiento de las normas de calidad del aire correspondientes, señala el informe del INECC.
Sin embargo, la escasa información disponible analizada con el indicador sobre número de días con calidad del aire buena, regular y mala indica la posible existencia de problemas tanto por PM10 como por PM2.5.
PM10 o partículas de polvo grueso se refiere a aquellas partículas sólidas o líquidas de polvo, cenizas, hollín, partículas metálicas, cemento o polen, dispersas en la atmósfera, con un diámetro inferior a las 10 micras; mientras que PM2.5 hace referencia a las partículas finas (PM2.5) son las menores de 2.5 micras de diámetro.
Necesario un diagnóstico
Esta situación hace evidente la necesidad de mejorar a la brevedad los procesos operativos del SMCA a fin de poder realizar un diagnóstico de la calidad del aire más robusto y confiable, afirma el estudio de la calidad del aire en Oaxaca.
Las fuentes de las partículas finas incluyen todo tipo de combustiones, incluidos los vehículos automóviles, plantas de energía, la quema residencial de madera, incendios forestales, quemas agrícolas, y algunos procesos industriales.
Las fuentes de las partículas gruesas son las operaciones de trituración o molienda, y el polvo levantado por los vehículos que circulen en las carreteras.
