Su edad no rebasa los 25 años pero parece un prolífico empresario. Al entrar a su departamento, se pueden observar decenas de cajas de pares de zapato y mochilas de marca, entre otras mercancías. Pero también ofrece otros servicios: por un porcentaje mínimo, puede pagar la colegiatura, el recibo de energía eléctrica, el pago de deudas, boletos de avión.
Este joven, forma parte de una red más grande de clonadores de tarjetas de crédito y de débito que opera en el estado de Oaxaca; posee la información personal de cuentas bancarias de cientos de personas, las cuales utiliza para adquirir mercancías u ofrecer el pago de deudas.
En lo que va de 2017 se han registrado 205 quejas por cargos o consumos no reconocidos por clientes de instituciones bancarias, según datos de la Comisión Nacional para la Protección y Defensa de los Usuarios de Servicios Financieros (Condusef).
Un total de 87 de estos casos se realizaron con tarjetas de crédito y 118 fueron hechos con tarjetas de débito.
La delegada de la Condusef, Marisol Núñez Vásquez dice que la mayoría de los casos se presentan cuando existe robo o extravío de la tarjeta; pero las causas pueden variar. Otros casos, suponen la clonación de la tarjeta, cuando se registran cobros o consumos no reconocidos en otras entidades del país o lugares que tampoco reconoce la víctima haber visitado.
“Hay que revisar periódicamente los estados de cuenta, cuando no reconoces algún cargo de inmediato reportarlo a la institución financiera y debe tener su unidad especializada de investigación. Si no le resuelve, entonces viene con nosotros a presentar la reclamación por no reconocer esos cargos”.
A distancia
Pero este joven no necesita estar físicamente en un lugar para realizar las compras o pagos, todo lo realiza a través de Internet. Desde su computadora hace pedidos de zapatos, de mochilas y otras mercancías, y también desde la web es que realiza los pagos que se deseen.
Para vender su mercancía, utiliza principalmente a estudiantes a quienes les ofrece del 30 al 50 por ciento de la ganancia. Mientras que los ingresos de él mensuales, superan los 30 mil pesos, según presume.
El mecanismo parece complicado tras imaginar una especie de experto en la red para obtener la información detallada de cientos de personas, así como sus números de cuenta, para poder realizar las compras sin ser detectado.
"Es más simple", confiesa después de varios minutos de insistencia, la lista de cuentahabientes de diversas instituciones bancarias. “¿Cómo obtienes la información?, ¿Cómo crees?, No lo sé, Del banco, ellos nos pasan las listas. Claro que hay que repartirles las ganancias”.
Desde Oaxaca, él puede realizar compras o pagos con tarjetas de débito o de crédito de personas que ni siquiera viven en el estado; son una especie de robos hormiga porque verifican en algunas cuentas que sean altas, para que los dueños no detecten esos cobros indebidos, aunque tampoco discriminan.
El reclamo
Núñez Vásquez dijo que ante la institución bancaria se tienen 90 días para realizar un reclamo o un trámite de aclaración; en caso de que el banco no resuelva ni acepte devolver el dinero, se tienen hasta dos años para interponer la queja ante la Condusef.
“Tienes que poner la queja de que no reconozco estos pagos, por lo tanto solicito la bonificación o devolución de las cantidades que indebidamente se retiraron de la cuenta. El banco tiene que justificar ante esta autoridad los cargos. Si fue un restaurante, dónde está el baucher con todos los datos legales y la firma para poder justificar ese cargo a mi cuenta”.
La funcionaria también recomendó que las víctimas deben interponer una denuncia penal para que las autoridades competentes realicen las investigaciones y determinen la presunta responsabilidad y el cuerpo del delito.
Se recomienda, precisó, porque hay la probable comisión de delitos como la clonación, la falsificación de firmas o puede ser probable robo de identidad, porque se está utilizando una tarjeta a nombre de otra persona.
