Con 39 casos ocurridos de 1998 a 2016, Oaxaca ocupa el cuarto lugar en linchamientos a nivel nacional, empatado con el estado de Morelos, lo que lo ubica con una intensidad de frecuencia alta.
Lo anterior de acuerdo con estudio Violencia social: geografía de los linchamientos en México, de los investigadores de la Universidad Autónoma Metropolitana, Raúl Rodríguez Guillén y Norma Ilse Veloz Ávila
El estudio resalta que la falta de eficiencia de las autoridades es uno de los casos de que la sociedad llega a este extremo.
"Los linchamientos en Oaxaca, Morelos, Guerrero, Chiapas, Distrito Federal, Estado de México, Puebla, Veracruz, Tlaxcala, Hidalgo, etc., son el referente empírico de la violencia social a causa de la erosión de la autoridad y la creciente indignación de grupos que desde la sociedad encuentran en la acción colectiva violenta una forma de protestar ante la inseguridad y la ineficiencia de las autoridades".
A nivel nacional, de 1998 a 2016 se registraron 600 casos. El Estado de México es la entidad que más casos de linchamientos presentó con 191, según el estudio; le sigue Puebla, con 101, ambos estados con una intensidad extremadamente alta; el tercer lugar lo ocupa la Ciudad de México con 64 casos, con intensidad muy alta; y el cuarto puesto es compartido por Morelos y Oaxaca.
600
linchamientos se dieron en México de 1998 a 2016
191
en el Estado de México
101
en Puebla
64
en la ciudad de México
39
en Oaxaca
39
en Morelos
22
en Chiapas
Cabe resaltar los estados de Colima, Nuevo León y San Luis Potosí no registraron ni un sólo caso a lo largo de los 19 años que analiza el estudio.
Impunidad escondida
"Las masas cobran el poder que les da la pérdida del rostro individualizado. Son nadie y son todo. Son la piedra lanzada contra el individuo amarrado y son la ira ante justicia, son el deseo de infligir daño y son la memoria de la niña violada", son palabras dichas por Carlos Monsiváis, es decir, cuando son todos, no fue nadie.
La acción colectiva, destaca el estudio, tiene la necesidad de ocultar al individuo, la declaración colectiva es la mejor manera de evitar el castigo. Álvaro Arceo Corcuera, siendo subprocurador de Averiguaciones Previas Desconcentradas del Distrito Federal, afirmó que dependen muchos de las fotografías, de las testimoniales, pero no han encontrado colaboración del pueblo.
El pasado 13 de noviembre en San Mateo Machuilxóchitl, Tlacolula de Matamoros. Tres presuntos ladrones fueron golpeados, rociados con gasolina y luego quemados vivos. FOTO: Archivo
Autoridades rebasadas
Las autoridades saben que están siendo rebasadas por la sociedad, en un punto que se considera reservado para los órganos encargados de aplicar la justicia, al mismo tiempo que no aciertan a castigar a quienes participan por no existir imputaciones directas, señala el documento.
"La justicia por propia mano expresa la crisis de autoridad y señala que las causas de la barbarie, que se expresan en los linchamientos, tienen en la no aplicación de la justicia el motivo que más ofende a la sociedad".
Algunas autoridades han tratado de justificar su ineficacia, escondidos en el valor de la defensa propia, al respecto el estudio recalca, "la ley autoriza a los miembros de la sociedad a ejercer la defensa de su vida, propiedad y dignidad, pero la defensa propia no siempre funciona y en su nombre grupos sociales realizan actos de violencia que nada tienen de legítimos, justos ni legales".
El hombre hecho bestia
La formación de la muchedumbre tiene en la coincidencia de deseos e ideas el motivo de la acción colectiva de carácter violento; lo que caracteriza a la masa es la acción, subraya el documento.
"Otras de las características es que la muchedumbre, convertida en masa, dando forma a ese actor anónimo, indiferenciado, que coincide en deseos e ideas, que no se distingue por edad, sexo ni rango social, que actúa sin más; ése es al que nos referimos. Podemos afirmar que la turba es el hombre hecho bestia voluntariamente".
Al señalar que los linchamientos son un castigo ejemplar para los delincuentes y para las autoridades, el primero para que ya no delincan y el segundo para comprobar que han sido rebasados, son al final un retroceso, es volver a la ley del más fuerte, no del más justo, concluye el documento.
Los estados con mayor incidencia de éstos son: Estado de México, Puebla, Tabasco, Chiapas, Oaxaca, Guerrero y Morelos, además de la Ciudad de México. FOTO: Archivo
Culpable, el del golpe final: Raúl Gillén
Raúl Rodriguez Guillén, autor del estudio Violencia social: geografía de los linchamientos en México, habló para NOTICIAS, con respecto a las características de los linchamientos en Oaxaca, que a pesar de lo que pasa en el resto del país, los casos se han dado principalmente en zonas rurales.
"Oaxaca es la excepción de lo que pasa en el resto del país y no es raro por la cantidad de municipios son rurales, la mayor parte de los linchamientos se dan en estás zonas", resalta el investigador.
El estudio Violencia social: geografía de los linchamientos en México es un seguimiento periodístico de diarios nacionales y locales, que ha realizado durante muchos años y lo sigue haciendo.
Anteriormente el debate que sostenía era con las personas que creían que los linchamientos eran más frecuentes en las zonas indígenas que se rigen por usos y costumbres, pero en general en México, afirma el investigador.
Casi el 80 por ciento de los linchamientos que se han dado a nivel nacional han sido en zonas urbanas, además han habido casos en colonias de clase media y alta, sostuvo Gillén.
Impunidad
A los responsables de linchamientos frecuentemente se les detiene; el problema es que no se les condena: "Los pueden tener encerrados como a los de Tlahuác, quienes duraron dos años en prisión, pero al final salieron porque no se les puede comprobar que ellos mataron", destacó el investigador.
Para los delincuentes convertidos en víctimas, en caso de que hayan fallecido generalmente los familiares lo único que quieren es recuperar el cuerpo sin denuciar, mientras que los que logran sobrevivir, los mantienen un tiempo presos si es que nadie los acusa, que regularmente no pasa.
Por ejemplo cuando varios golpean, 20 o 50 personas, no se sabe quien dio el último golpe y eso es parte de la impunidad. Tendría que condenarse al que es directamente responsable, cuando no se sabe quién es, no se puede condenar, señaló.
Cambian los motivos
Los motivos por los linchamientos cambia de región a región, hay elementos comunes, pero no es lo mismo Oaxaca y Guerrero, que el Estado de México y la Ciudad de México, hay algunos elementos comunes, como por ejemplo el robo.
"Por ejemplo en Oaxaca alguna vez lincharon a una persona por robarse una aparato de sonido de una escuela", acotó Guillén.
Otro de los factores que se encuentra en diferentes lugares es la violación, como en Veracruz, en Guerrero o Chiapas. En las zonas urbanas se da mucho en los accidentes viales.
Ha disminuido en Oaxaca
Oaxaca es una zona en la que ha bajado mucho el linchamiento en los últimos años, destacó tú me puedes decir que en los últimos dos años se han visto varios casos, pero a largo plazo y en comparación con otras entidades del país, ha bajado la incidencia.
Las razones pueden ser muchas, puede que el robo haya bajado o que hay otros conflictos que llamen la atención de la gente, por ejemplo el conflicto magisterial.
