De junio de 2018 a 2019, la percepción de inseguridad de los oaxaqueños ha ido en aumento, llegando a 75.7%, superando la media nacional.
Para los encuestados, el miedo es más palpable en bancos y cajeros, debido al aumento de asaltos a cuentahabientes en la ciudad durante los meses recientes.
Sin embargo, hay 36 mil 290 carpetas de investigación abiertas en las que los cuatro delitos más denunciados son lesiones, violencia familiar, robo (de vehículo, a transeúnte, a negocio, a casa habitación y de autopartes) y el daño a propiedad.
En cuanto a feminicidios en el estado, del primer cuatrimestre de 2018 al mismo lapso de este año, el aumento ha sido de 33% con 37 casos hasta el pasado mayo, colocándose como el noveno estado con más casos, siendo Veracruz, con 22, el primero.
¿En quién confían los ciudadanos?
De acuerdo con las cifras de 2018, las personas confían más en la Marina, luego en el Ejército y después en la Policía Federal. Mientras que las autoridades de las que más desconfían son la Policía Municipal y la Policía Vial.
La llegada de la Guardia Nacional fue bien vista por los ciudadanos. El 70.9% de la población mayor a 18 años confía en la efectividad de este nuevo cuerpo de seguridad, mientras que el 76.1% tiene plena confianza en sus elementos.
La inseguridad y la violencia han ido en aumento en los últimos años, sobre todo en el primer semestre de 2019, el cual ha sido declarado como el más violento de la historia moderna de México, principalmente por el número de homicidios, esto de acuerdo con las cifras del Secretariado Ejecutivo del Sistema Nacional de Seguridad Pública (SESNSP).
De acuerdo con la Encuesta Nacional de Percepción sobre Seguridad Pública, 73.9 por ciento de la población de 18 años y más, considera que, en términos de delincuencia, vivir en su ciudad es inseguro, sobre todo el ir a un cajero automático.
Sin embargo, las mujeres de 15 años y más son quienes se sienten más vulnerables, pues han sido violentadas en distintos ámbitos como el laboral, de pareja, escolar, comunitario y familiar.
De hecho, el número de homicidios ha tenido un aumento considerable desde 2015, pasando de 411, en ese año, a 895 en 2018.
