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Normalistas reparten mercancía robada en Hospital Civil de Oaxaca

Foto(s): Cortesía
Redacción

El joven con bebé en brazos, recién salido del Hospital Civil, no se amedrentó y enfrentó a los normalistas:


“¿No les da pena? ¿Qué diría tu mamá si te ve aquí?, ¡Dime, qué diría tu mamá! ¿Qué diría tu abuela? ¿En serio así pretenden educar a nuestros hijos en la escuela?”


El reclamo no derivó confrontaciones. Y siguió, en tono respetuoso, pero firme. “¡Destápate la cara para que te vea! ¡Por favor, tómenles una foto, por favor! ¡Cómo van a regalar algo robado! ¿No les da vergüenza? ¿Qué le van a decir a sus hijos?”


Sigue el vandalismo


Ayer, cual modernos “Robin Hood” y luego de más de una semana en poder de unos 15 camiones repartidores de productos, integrantes de la Coordinadora Estudiantil Normalista del Estado de Oaxaca (CENEO) reanudaron sus manifestaciones al retener cuatro camiones del transporte urbano para cobrar cuotas en la caseta de peaje de Huitzo, de la supercarretera Oaxaca-Cuacnopalan, Puebla.


En tanto, otro contingente se apoderó de otro camión, de la línea Transportes Urbanos y Suburbanos Guelatao, el cual introdujeron a las instalaciones del Centro Regional de Educación Normal, en la avenida San Felipe, de la capital.


Medio centenar de ellos saqueó los camiones de refrescos, yogures, galletas y frituras y salieron a las calles a “repartir a los pobres lo que le quitaron a los ricos”. El primer punto de parada fue en el Hospital General “Dr. Aurelio Valdivieso”, donde enfrentaron los primeros reclamos.


Pero no se amedrentaron y continuaron hacia la Estancia “Fraternidad”, anexa al nosocomio; después acudieron al asilo de ancianos “Rufino Tamayo”; regresaron al hospital central del IMSS, en la calzada Hérores de Chapultepec, y retornaron a su cuartel en el CRENO. Alrededor de las 13:00 horas habían concluido su hazaña, sin que ninguna policía, ni estatal ni municipal, los interrumpiera.


Ni se inmutan


Pese a los reclamos, no se inmutaron y terminaron su extenuante jornada, cubiertos los rostros con paliacates, lentes oscuros y gorras. Las críticas abundaron en las redes sociales, en que se hizo viral el video tomado a los normalistas en plena faena.


--¿Qué le van a enseñar a sus alumnos cuando den clases?


--Está bien, disculpe.


--No, no, nada de disculpas, no se trata de eso.


--¡Compañeros, no caigamos en la provocación!


--No te estoy provocando, te estoy diciendo la verdad, si eso te molesta. ¡No les da vergüenza! ¡No les da pena!


--¡Vámonos, vámonos compañeros!


--A ustedes también, ¿no les da pena recibir cosas robadas?


Nadie dijo nada. Los normalistas optaron por retirarse y seguir en su papel de “Robin Hood”, aquel personaje que le robaba a los ricos para darle a los pobres. Los beneficiados, también callaron.

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