Los normalistas habían anunciado la toma de camiones para la madrugada de ayer, pero un operativo policiaco los tomó por sorpresa.
Poco antes que el reloj marcara las cinco de la mañana, una veintena de patrullas de la Policía estatal cercó el Centro Regional de Educación Normal de Oaxaca (CRENO), donde dormían los normalistas.
El ruido de motores, escudos y botas pasó inadvertido para los estudiantes, quienes fueron sorprendidos por un operativo dirigido por Raymundo Tuñón Jáuregui.
Actuaron las autoridades
Tuvieron que pasar cuatro días de movilizaciones para que las autoridades implementaran el operativo, y así se pudiera evitar la retención unidades del transporte público que los normalistas habían llevado a cabo para sus movilizaciones.
Los uniformados impidieron la toma de camiones a los estudiantes. FOTO: Jesús Santiago
Una vez sitiados, los estudiantes no dudaron en atrincherarse con los primeros rayos del sol. Al percatarse de la presencia de los uniformados, cerraron con cadenas todas las puertas de acceso al CRENO.
Advertencia
Desde finales de 2017 las autoridades estatales no habían implementado un operativo similar para contener a los normalistas.
Por ello, el titular de la Secretaría de Seguridad Pública arribó al lugar y ofreció una entrevista a distintos medios informativos:
“Los manifestantes pueden salir. Simplemente, que no tomen por la fuerza el transporte público. De lo contrario, se recuperará la unidad y se pondrá a disposición de la autoridad”, señaló el secretario de seguridad pública, José Raymundo Tuñón.
Al lugar llegó el secretario de seguridad pública José Raymundo Tuñón Jauregui. FOTO: Jesús Santiago
Sobre la calzada Antiguo Camino a San Felipe del Agua, frente a las instalaciones del Centro Regional de Educación Normal de Oaxaca , la circulación vial fue interrumpida.
Una tanqueta y carrilleras provistas con gas lacrimógeno fueron preparadas, ante una posible situación de enfrentamiento que no sucedió.
En la búsqueda de garantizar la integridad de los normalistas, una representante de la Defensoría de Derechos Humanos del Pueblo de Oaxaca (DDHPO) entrevistó a los estudiantes.
“No puedo dar una declaración”, expresó a los medios informativos y, sin más, se retiró de las inmediaciones.
Como ha sido costumbre en cada movilización,los estudiantes suelen preparar o llevar consigo sus alimentos. Sin embargo, esta mañana, tuvieron que recurrir a un vendedor ambulante que les dio alimentos entre los tubos de una reja para saciar el hambre.
Pese a la necesidad de los más de 150 estudiantes, los dirigentes no abrieron la puerta.
Se quejan de represión
Cubiertos del rostro, bajo el argumento de represión y temor por su integridad, los dirigentes emitieron una declaraqción casi cuatro horas después:
“Ayer en la mesa, a Gabriela del instituto no le dijimos que nos íbamos a movilizar. Nosotros llevaríamos a los compañeros el planteamiento que nos dieron para tomar una decisión” manifestó uno de ellos.
Para evitar una confrontación los normalistas se atrincheraron, cerraron las puertas con cadena. FOTO: Jesús Santiago
Sin buscar el respaldo de la Sección 22, los estudiantes no intentaron salir para continuar con su jornada de movilización. Ante ello, el despliegue de los elementos de la policía estatal se retiró del lugar unas horas más tarde.
Desde el pasado lunes los estudiantes iniciaron movilizaciones para respaldar las acciones de la CNTE en la ciudad de México.
La convocatoria emitida por el pleno de la Sección 22, exhortaba a la base trabajadora suspender las actividades para exigir a la cámara de diputados la abrogación definitiva de la Reforma Educativa.
Dicha movilización fue programada para tres días, sin embargo los estudiantes se escudaron en que las autoridades educativas no dieron respuesta satisfactoria a su pliego de demandas.
El pasado 21 de enero representantes de las 11 escuelas normales hicieron entrega de un pliego petitorio en la que el planteamiento principal era la contratación inmediata y la anulación de la nueva malla curricular.
