La primera vez que el ingeniero Carlos Barragán García pensó en cultivar girasoles fue cuando escuchó al doctor Ravi Singh, miembro de la Asociación Estadounidense para el Avance de la Ciencia, hablar de cultivos alternativos que resisten a la sequía y son resilientes con el cambio climático.
En San Juan del Estado, Etla, un productor, al que le ofrece asesoría a través del Centro Internacional de Mejoramiento de Maíz y Trigo (Cimmyt), aceptó probar con la semilla de girasol en mil 500 metros.
A la par, ensayó también con cinco variedades de frijoles y soyas que en un cuarto de hectárea no tuvieron buen desarrollo, pero “si dió lo suficiente”.
En Magdalena Apasco, Etla, el productor Jorge Pérez Merlín también aceptó sembrar en febrero girasoles, pero en un cuarto de hectárea.
La cosecha de abril “se popularizó tanto” que ya van para su tercer ciclo del año y ha tenido un efecto multiplicador que, entre 35 productores en los Valles Centrales, la Mixteca y la Sierra Norte, suman 35 hectáreas con este cultivo que en Oaxaca representa una novedad.
Como Cimmyt tiene varios cultivos que socializan con sus colaboradores, Barragán ya había trabajado con leguminosas “para meter nitrógeno al suelo” que cultivan productores de los Valles Centrales.
Pero en ese proceso identificaron que necesitaba fósforo, el cual “se puede obtener en la soya y girasol”. Así que ambos cultivos los sembraron en febrero, “en enero no, porque hubo una helada”.
El éxito del girasol fue tal que productores de San Pablo Huitzo, Santiago Suchilquitongo, Santo Domingo Barrio Bajo, Soledad Etla, San Miguel Etla y San Sebastián Etla comenzaron a sembrarlo.
"No me imaginaba el éxito. A través de MasAgro promocionan el cultivo en otros estados, pero siento que Oaxaca tiene puestos los ojos del país y el mundo; el consumidor oaxaqueño le da una importancia especial al cuidado del medio ambiente, ya que por su polen, el girasol atrae a las abejas y no es ornamental, lo están consumiendo y eso le da posibilidad al productor de venderlo y seguirlo produciendo", explicó.
Aumenta el interés
Incluso, en pequeños predios de Oaxaca de Juárez, San Andrés Huayápam, San Sebastián Tutla, San Jerónimo Tlacochahuaya y Tlacolula de Matamoros.
Se interesaron también por cultivarlo en Capulálpam de Méndez y en Guelatao de Juárez, en la Sierra Norte.
En entidades como Tamaulipas, Jalisco, Guanajuato, Hidalgo y Tamaulipas siembran también girasoles e incluso existen programas para que los productores reciban asesoría y semilla, pero Oaxaca ha logrado rendimientos de hasta cinco toneladas por hectárea.
Ahora, Barragán está por probar en San Bartolo Soyaltepec, en la región de la Mixteca, cultivar una hectárea con cuatro variedades de trigo para tortilla, pero tendrá que ser en febrero, “para que no haya riesgo de helada y se coseche semilla antes del temporal que inicia en junio”.
