El obispo de la Prelatura de Mixes de María Auxiliadora, Salvador Cleofás Murguía Villalobos llamó a San Pedro y San Pablo Ayutla y a Tamazulapan del Espíritu Santo mostrar una verdadera voluntad de diálogo para alcanzar un acuerdo y solucionar el conflicto agrario, por ser comunidades hermanas.
Además, subrayó que esta disputa por la tierra ha puesto a San Pedro y San Pablo Ayutla en una situación de emergencia, ante la falta de agua.
“Esa es la repercusión más fuerte”, recalcó.
El pastor religioso expuso que las autoridades municipales y agrarias de ambas comunidades necesitan dejar atrás sus resistencias y sentarse a dialogar abiertamente de frente y sin intermediarios.
“El diálogo frente a frente es la única manera de arreglar el conflicto, para plantear directamente el problema”, asentó.
Resaltó que si bien se han dado algunos pasos para solucionar el conflicto, el diálogo no ha sido directo hasta ahora entre las comunidades, porque solamente se ha hecho a través de intermediarios, por las resistencias, prejuicios y antecedentes en cada una de ellas.
Aunque, reconoció que el proceso de diálogo resulta difícil, porque están influyendo no solamente intereses agrarios, sino también económicos.
“Lo dice uno fácil, pero ciertamente tiene sus dificultades”, señaló.
Destacó que el conflicto necesita una solución pronta porque se está afectando a toda la población de San Pedro y San Pablo Ayutla, con un elemento básico para la vida, como es el agua.
De este modo, observó que las dos comunidades, además de mostrar una verdadera voluntad de diálogo, necesitan aprender a ceder en sus posturas para alcanzar acuerdos en bien de la población y así no alargar la pugna.
“En este tipo de conflictos, se necesita dar un paso atrás, para ganar dos por adelante y evitar que se acelere la situación de violencia”, anotó.
El obispo dijo que en el proceso de diálogo también se requiere de la participación del gobierno federal, porque dispone de recursos financieros y de medios, para ofrecer alternativas a las comunidades y así lograr los acuerdos.
“El gobierno federal tiene mucho que ver en la paz y tranquilidad de los pueblos”, indicó.
Detener la violencia
También convocó a las comunidades de San Miguel Quetzaltepec y San Juan Bosco Chuxnabán, enfrentadas también por un conflicto agrario, a no utilizar la violencia como forma de solución.
“Es necesario parar cuanto antes, cuando se están afectando vidas”, añadió.
Murguía Villalobos dijo que los sacerdotes de esas comunidades han insistido a sus habitantes en la necesidad de dialogar y no usar armas de fuego, para remediar el conflicto.
“Constantemente están motivando a que utilicen los cauces pacíficos”, terminó.
