Con la entrada en vigor ayer del sistema penal acusatorio, el homicidio culposo, tratándose de operadores de servicio público de pasajeros o escolar, deja de ser delito grave y el imputado podrá reparar el daño sin necesidad de pasar años en presión, informó el apoderado legal y presidente del Consejo de Administración de la empresa Transporte Urbano y Suburbano Antequera.
Explicó que el homicidio culposo se incorporó a la clasificación de los delitos graves, por una iniciativa del ex gobernador Diódoro Carrasco Altamirano, aprobada por el legislativo.
La reforma surgió a raíz de una exigencia social, debido a que hubo una temporada en la que los conductores del transporte urbano atropellaron y mataron a muchos peatones en sus locas carreras por ganarse el pasaje.
Hoy las cosas serán diferentes porque los actos de los mexicanos serán regidos por el Código Nacional de Procedimiento Penales, declaró el licenciado en Derecho por la Universidad Autónoma Benito Juárez de Oaxaca.
Recordó que en muchas ocasiones solicitamos la destipificación del homicidio culposo como delito grave, por tratarse de una disposición injusta e inequitativa, pero no hubo respuesta.
Explicó que de acuerdo al sistema de justicia vigente hasta este viernes, si un operador de un automóvil de alquiler o de un autobuses de servicio público de pasajeros, resultaba responsable de un homicidio culposo, no alcanzaba fianza, lo que no ocurre en el caso de los particulares.
Por esta disposición muchos trabajadores del volante, en su mayoría taxistas, perdieron su libertad y a su familia.
Hizo notar que el homicidio culposo, tratándose de servicio público de pasajeros o escolar, se volvió delito grave y quien lo cometía no alcanzaba su libertad bajo fianza, tomándose en consideración en la exposición de motivos que quienes manejan ese tipo de vehículos, son expertos en conducir.
En entrevista con NOTICIAS, añadió que la reforma fue en respuesta a una iniciativa del entonces gobernador Diódoro Carrasco Altamirano.
La reforma fue hecha por Decreto No.332 del 13 de noviembre de 1998, y publicada en el Periódico Oficial del Estado No.48 del 28 de noviembre de 1998. Entró en vigor un día después.
La reforma surgió a raíz de una exigencia social, debido a que hubo una temporada en la que los conductores del transporte urbano atropellaron y mataron a muchos peatones en sus carreras por ganarse el pasaje.
Ilustró que el homicidio culposo como delito grave estaba previsto en los artículos 58 del Código Penal, en relación al artículo 23 Bis-A del Código de Procedimientos Penales.
