La Red en Defensa del Maíz manifestó su preocupación por el enfoque de la iniciativa de Ley de Fomento y Protección del Maíz (LFPM) que fue dictaminada y aprobada por las comisiones unidas de Agricultura, Ganadería, Pesca y Desarrollo Rural, y Estudios Legislativos del Senado de la República.
En un comunicado, ese espacio integrado por colectivos, comunidades indígenas, ejidos, organizaciones y personas, sostuvo que el proyecto de ley deja la puerta abierta para quienes promueven los Organismos Genéticamente Modificados (OGM), pues no establece la prohibición de la siembra comercial, piloto o experimental del maíz transgénico,
“Sólo se afirma que el Estado deberá garantizar y fomentar, a través de todas las autoridades competentes, que todas las personas tengan acceso efectivo al consumo informado de maíz nativo en diversificación constante, así como de sus productos derivados, en condiciones libres de OGM y de otras técnicas de mejoramiento genético como la mutagénesis, o cualquiera otra, desarrollada por la ciencia, sobre la cual no exista un absoluto grado de certeza científica respecto a su ausencia de riesgos para la salud humana”, asentó.
Destacó que en las comunidades indígenas, las semillas se conservan usándolas y entre más las tenga y haya dispersión, habrá más posibilidad de resguardarlas, sobre todo en las variaciones climáticas y el calentamiento global.
Por eso, rechazó todo intento de someter a las semillas a derechos de propiedad intelectual o de obtentor o patentes, porque son un bien comunitario, legado de los pueblos brindados a la humanidad.
“No son del Estado, la nación o las corporaciones”, asentó.
La Red en Defensa del Maíz dijo que la iniciativa de ley no corresponde a la realidad de las comunidades indígenas, porque desprecia a sus propias formas organizativas e impone una estructura vertical de usurpación y despojo sus derechos y por tanto, reivindicó la declaración del Encuentro Estatal Maíz Comunal de Oaxaca para el Mundo, celebrado a fines de septiembre pasado, en esta ciudad.
