HUAJUAPAN DE LEÓN, Oaxaca.- Tras la noticia difundida del secuestro, amago y múltiple violación de una joven de 26 años de edad en céntricas calles de Huajuapan, la sociedad se encuentra indignada ante este hecho y exige justicia para evitar más casos similares.
El presidente de Empresarios Gasolineros del Estado de Oaxaca, José Luis Ballesteros Melgar, dijo que la sociedad en general –sin importar el sector— se encuentra indignada por el nulo actuar de las autoridades, ya que la mañana del 14 de febrero, una joven de 26 años de edad fue amagada, encañonada y posteriormente violada por cuatro hombres hasta ahora desconocidos.
De acuerdo con el parte informativo de la Vicefiscalía de Justicia en la Mixteca, eran las 10 de la mañana cuando la joven de 26 años de edad acudió a consulta en una clínica dental conocida en el centro de la ciudad, dando vuelta en la calle Madero esquina con Reforma, caminado una cuadra hacia donde había dejado su vehículo estacionado; antes de abordar su unidad fue tomada por la fuerza por un hombre, quien la jaló del cabello y la encañonó para obligarla a subir a otro vehículo, donde le fueron vendados los ojos y la ataron de manos.
El mismo documento expresa que la femenina de 26 años de edad, logró escuchar cuatro voces y en el transcurso del secuestro fue manoseada en múltiples ocasiones; a media hora de mantenerla cautiva, la unidad paró su marcha para posteriormente ser abusada sexual de manera múltiple y más tarde fue arrojada a un barranco, por el Centro Integral de Residuos Sólidos (Citreso).
Asimismo, refiere que fue auxiliada por personas que transitaban en la zona, siendo ingresada a un hospital privado, en donde fue atendida por las autoridades competentes.
Especificó que todos los habitantes de Huajuapan se encuentran consternados de que un grupo de personas abuse en todos los sentidos de una joven indefensa.
Expresó que este tipo de abusos no deben de suceder más, por lo que exigió a las autoridades a dar con los presuntos responsables y que los vecinos de la zona, quienes tengan videos de cámaras de vigilancia, abonen las pruebas necesarias para poder dar con los presuntos malhechores.
Cabe referir que el lamentable hecho ocurrió a escasos metros de las oficinas de la Defensoría de Derechos Humanos del Pueblo de Oaxaca (DDHPO) y de la primera oficialía del Registro Civil.
