SAN PEDRO POCHUTLA.- Acercarse o manipular a un organismo marino que llega a posarse sobre la playa o entre las rocas, aun cuando se tenga la intención de auxiliarlo por presentar heridas o deterioro visible, resulta inadecuado y hasta peligroso, además de perturbar y generar un desgaste de energía innecesaria a las especies, refirió Francisco Villegas Zurita, estudioso de mamíferos marinos y académico de la Universidad del Mar (UMar).
Luego de que los pasados martes y miércoles se registró el avistamiento de un elefante marino del Sur (Mirounga Leonina) en playa Barra de la Cruz, Santiago Astata y Huatulco, donde algunos pobladores se acercaron e intentaron hidratarlo, y a la par se vislumbró en el último sitio a un lobo fino de Galápagos, el especialista consideró que a pesar de que la llegada de estos ejemplares causa revuelo y curiosidad de parte de habitantes, lo pertinente ante cada avistamiento es dar aviso a las autoridades, evitar molestarlos, mantenerse a una distancia prudente y no intentar atraparlos para que los organismos sigan su trayecto migratorio.
¡Déjenlos descansar!
“Los mamíferos utilizan esos espacios para descansar, no es que estén en malas condiciones, deshidratados o débiles. Lo que se pide a la gente en general es que no molesten a los animales, que permanezcan a una distancia de 20 o 30 metros de los organismos porque pueden ser peligrosos y no les gusta que la gente se acerque, por lo que suelen huir a la playa y se les genera un desgaste adicional de energía”, explicó.
Señaló que en el caso del elefante marino del sur, se trata de un ejemplar sano, que ha sido monitoreado por la Procuraduría Federal de Protección al Ambiente (Profepa) desde Chiapas y su aspecto externo –algo estropeado-se debe a que está mudando de piel, reiteró que ni éste ejemplar ni el lobo fino presentan síntomas de estar enfermos.
Nuevas condiciones del mar; nuevas especies
Villegas Zurita hizo referencia a que recientemente se han observado características oceanográficas y climáticas atípicas que no se habían presentado en al menos 5 años y radican en la prevalencia de temperaturas frías en el mar y corrientes convergentes de Sur y Norte con influencia en todo el Pacífico Sur, lo que muy probablemente sea la causa de una nueva distribución de organismos marinos.
“Estamos viendo al elefante marino del Sur, que predomina en Chile y que quizá debido a los cambios en temperatura, corrientes y la distribución del alimento que van buscando, ahora tiene presencia en aguas del Pacífico, lo que habla de un indicador importante”, agregó.
Ballenas, con inusuales comportamientos
Dichos cambios, aseguró, también tienen un efecto en la migración de la ballena jorobada, pues en esta temporada ha habido una importante presencia de la especie, que además han presentado un comportamiento distinto, pues de ser la Costa de Oaxaca solo una zona de tránsito, ahora las ballenas descansan, van lentamente, son erráticas, se acercan a las embarcaciones y hay presencia de muchas madres con cría.
El académico señaló que así como se ha adelantado el avistamiento de lobos marinos, que normalmente se observan por el mes de mayo, es muy probable que se vean nuevas especies en Oaxaca en las próximas semanas y meses, distintas a las que ya se habían registrado -21- durante los últimos nueve años.
Ya son 24 especies en Oaxaca
A las 21 se suma el elefante marino del sur, un cachalote visto en Mazunte hace un mes y el lobo marino observado en Huatulco, por lo que ya serían 24 especies.
El entrevistado recomienda que en caso de observar a una especie se tome registro con fotos o videos a una distancia prudente y se dé aviso inmediato a las autoridades para que realicen el monitoreo correspondiente.
