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Enardecido, el Ejército se despliega en Badiraguato

Foto(s): Cortesía
Redacción

CULIACÁN, Sin. (proceso).- Un destacamento del Ejército está apostado de nueva cuenta en la sierra de Badiraguato, donde el cártel de los Guzmán y el de los Beltrán Leyva se disputan la zona desde mediados de mayo, lo que provocó el desplazamiento de familias enteras en la sierra del norte de Sinaloa.
Esa guerra, negada al principio por el gobierno de Sinaloa, derivó la semana antepasada en un cruento ataque contra un convoy militar en el acceso a Culiacán cuando trasladaba a un presunto delincuente herido.


En rueda de prensa, Gerardo Vargas Landeros, secretario general de Gobierno, confirmó que después de la emboscada en la capital el Ejército colocó nuevamente su campamento en el poblado de Huixiopa, Badiraguato, el mismo que había sido recuperado en las últimas semanas por la gente de Joaquín Guzmán Loera.
Dos semanas antes del ataque a los militares, Ríodoce informó que, tras fuertes enfrentamientos que dejaron un número indeterminado de muertos, en Huixopa y Badiraguato la gente de los Guzmán había logrado recuperar el territorio que estaba ocupado por los Beltrán Leyva.
 


Gobierno en el banquillo


La semana posterior al enfrentamiento continuó la guerra en el sur del estado, donde se registraron 17 asesinatos en los municipios de Mazatlán, Escuinapa y Concordia.


El gobierno de Mario López Valdez se enfrascó en una recia defensa del tiempo transcurrido desde la primera llamada de auxilio al Centro de Emergencias y Respuesta Inmediata (CERI) hasta el minuto en el que arribó la última corporación policiaca.


El miércoles 5, los colectivos nacionales Causa en Común, Instituto Mexicano de la Competitividad, México Unido contra la Delincuencia, México SOS, Mexicanos Primero, Insyde y la Cámara Nacional de la Industria de Transformación (Canacintra), entre otros, publicaron un desplegado en el cual exigen una investigación para saber si hubo omisión o complicidad de las autoridades locales.
La respuesta fue inmediata. El gobierno de Sinaloa filtró a un diario local y a otro nacional una cronología de las llamadas recibidas en el CERI de la Policía Municipal de Culiacán según la cual el ataque duró entre ocho y 10 minutos y la ayuda tardó en llegar 13 minutos.


 




Hay inconsistencias en las primeras averiguaciones sobre el cruento ataque contra militares.

 


Un día después de la filtración, el jueves 6 por la tarde, la Coordinación de Comunicación Social del gobierno estatal envió por correo electrónico a la prensa la cronología de los hechos, y el viernes 7 convocó a una rueda de prensa para dar lectura al documento.


Según la información oficial, el Ejército llegó una hora después al lugar, a partir de la primera llamada de auxilio registrada. El reporte de la Policía Ministerial explica que los heridos fueron trasladados a los hospitales en patrullas de los municipales, en la ambulancia baleada y en un taxi.
Las fotografías ubican al convoy militar entrando a Culiacán a las 3:22:18 horas en un punto conocido como La Presita, a 1.9 kilómetros del lugar donde las tropas fueron emboscadas.
 


Tensos minutos


De acuerdo con el reporte del CERI, la llamada de auxilio se recibió a las 3:25:02 horas del 30 de septiembre. Era de una persona que reportó detonaciones de arma de fuego afuera del fraccionamiento Espacios Barcelona, en el acceso norte a la ciudad.
Hubo más llamadas en las que se escuchaban gritos; otra fue para comunicar el traslado de un herido del municipio Badiraguato y para informar sobre un paramédico herido. La última entró a las 3:37:55 para indicar que aún no había llegado la ayuda.


La retransmisión del primer reporte a la Secretaría de la Defensa Nacional, la Policía Estatal Preventiva, Tránsito Municipal de Culiacán, Policía Ministerial, Policía Federal, Protección Civil Estatal, Bomberos de Culiacán y Cruz Roja fue a las 3:26:23.


Además, por medio del reporte del Sistema de Localización Vehicular se enlista que el primero en llegar al lugar fue un policía ministerial (3:38 horas). Desde la última vez que una cámara de videovigilancia captó al convoy militar a las 3:22, hasta el momento en el que arribó la primera patrulla de auxilio, transcurrieron 16 minutos.
Según la cronología, dos minutos después de las 3:38 arribó una segunda unidad de la Policía Municipal. En los siguientes 12 segundos llegaron otras dos patrullas de policías municipales.


De acuerdo con el parte oficial, las patrullas de la Policía Municipal de Culiacán ya se encontraban en el lugar, pero a 50 metros de distancia. Se acercaron hasta que arribó la fuerza estatal.


 




La semana posterior al enfrentamiento continuó la guerra en el sur del estado, donde se registraron 17 asesinatos en los municipios de Mazatlán, Escuinapa y Concordia.

 


A las 3:45 llegó al lugar el general Moisés Melo García, coordinador de Seguridad Pública estatal; siete minutos después, una unidad de la Policía Estatal.
A las 3:56 arribó una segunda patrulla de la Policía Estatal y 20 segundos después otra de la misma corporación. A las 4:00 horas acudieron dos patrullas de la Policía Ministerial y 15 minutos después una ambulancia de la Cruz Roja. A las 4:28 –casi una hora después del reporte– aparecieron dos unidades del Ejército.
El documento entregado a medios de comunicación y organismos empresariales de Sinaloa también contiene reportes de los ingresos de los heridos al Hospital Civil de Culiacán, al IMSS y al ISSSTE. Este último, según la información, recibió a cinco heridos con arma de fuego –cuatro militares y un paramédico de la Cruz Roja– a las 4:00.


En el Hospital Civil, los pacientes llegaron entre las 3:45 y las 4:00, mientras que al IMSS ingresaron a las 4:15.
El parte homologado elaborado por elementos de la Policía Ministerial, primera corporación en llegar al lugar de la emboscada, indica que había 11 heridos tirados en el pavimento; también cuatro cadáveres y un paramédico herido.

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