Aquél día había estado intranquilo. Miraba el cielo ennegrecido como quien ve la amenaza desplomarse. Su presentimiento no le mintió.
Con la lluvia golpeando con fuerza salió a la calle José López Alavés. Los gritos lo alertaron. En un domicilio vecino tres niños, dos mujeres y un hombre se aferraban a la vida en medio del río desbordado.
“No estaba lejos, eran a lo mucho seis metros. Había una lámina que usamos como un puente para pasar a los niños. Ellos estaban sobre unas bocinas. Luego ayudamos a las dos mujeres. Con una cuerda jalamos a la señora Chela. Fue un segundo. Cuando volteamos ya no estaba el hombre. Las bardas de atrás cayeron, y el río se lo tragó”. Fue el 19 de septiembre de 2010,
Héctor Díaz, colono de López Alavés lleva la imagen como el recordatorio del riesgo que vive y que se incrementa debido al litigio que enfrenta la presa Romepicos, vaso regulador de la bajada de agua del cerro de San Felipe durante la temporada de lluvias.
El lugar se encuentra invadido por tierra y escombro depositado por Julio César Espinosa Adame quien se dice dueño del predio. Después de varias movilizaciones los colonos lograron que la Conagua iniciara labores de limpieza, pero el pasado viernes el juez quinto de distrito Leonel Medina Rubio, ordenó frenarlos.
Señalamientos al juez
“El juez no tiene ni idea del boletote que se está aventando y él será responsable de lo que pueda pasar. Vendió principios por dinero a corto plazo y se va a meter en un lío de conciencia tremendo”, expresa.
Wuendy Martínez Aparicio es habitantes de la misma zona, en aquél año el agua rebasó el metro de altura en su casa y derribó sus bardas.
“En esa ocasión el gobernador fue y dijo que nos iba a apoyar, hasta el momento no hemos visto el apoyo”, reclama.
Para Wuendy el riesgo que viven por el impedimento del juez para que la Conagua pueda desazolvar la presa tiene de fondo un acto de corrupción. “A un predio federal le salió de buenas a primeras un dueño”.
Aquél 19 de septiembre de 2010, “a Dios gracias pude salvar la vida. Todo lo perdí. Sólo escuchamos como se desplomó la barda y toda el agua entró de golpe. Fue un tronido, el agua llegó de golpe, tronó vidrios y puertas”.
Los habitantes del lugar han solicitado por varios medios el rescate de las funciones de la presa Rompepicos para evitar una nueva tragedia río abajo, sin embargo el litigio por la propiedad del predio aún no concluye.
