Más de 50 árboles, de diferentes especies, plantados en el zócalo de la capital podrían secarse durante el siguiente año debido recientemente se les aplicó un tratamiento de forma incorrecta, aseveró el ingeniero forestal Jorge Luis Cruz Alvarado.
En un recorrido por la Plaza de la Constitución, el especialista señaló que el material orgánico que se depositó en las jardineras no llevó el debido proceso para cumplir con la función de abono. Por el contrario, contiene plagas que pueden dañar el arbolado.
Explicó que las personas responsables de ejecutar ese proyecto trataron de aplicar mulch, que es abono que se fabrica con desechos de árboles y ramas bajo un proceso específico de descomposición que permite el aprovechamiento de los nutrientes.
Al mostrar el material que se aplicó en las jardineras del corazón de la capital, a medio centenar de árboles del zócalo, el especialista aseguró que contiene hongos, bacterias, virus y plagas como gusano de alambre, gallina ciega entre otros.
Algunas de las funciones de un mulch bien procesado son conservar la humedad, sin embargo, en las condiciones que está ese tipo de abono lo que generará al contacto con el agua es activar las plagas.
Los efectos negativos en el arbolado comenzarían a reflejarse en un año, aproximadamente, advirtió el presidente de la asociación civil Oaxaca Fértil.
Frente a ese escenario, el ingeniero forestal exigió a las autoridades responsables de la aplicación, el retiro inmediato de ese material, el cual tampoco cumple con el debido proceso de trituración pues los trozos de desecho son muy grandes para el aprovechamiento óptimo de los nutrientes.
Cruz Alvarado agregó que posiblemente la idea es buena, pero está mal ejecutada. "Lo que se aplicó es basura, no mulch. Es un atentado contra el arbolado. Para que sea un mulch auténtico las piezas de árboles por triturar requieren un tratamiento físico, químico, biológico e incluso microbilógico”.
NUMERALIA
83 árboles entre zócalo y Alameda en 2011
74 especies sobreviven en 2017
