Son las 11:30 horas y las sirenas de las 13 alarmas sísmicas de la capital del estado comienzan a aullar.
Las personas se miran entre sí, sin inmutarse.
Los vehículos tampoco se detienen hasta que son atajados por la brigada de protección civil del Hospital Aurelio Valdivieso.
Algunos cláxones suenan enfadados.
¿La herida de los sismos de 2017 quedó olvidada?
Pese a los daños que dejaron los sismos hace cuatro años, el Primer Simulacro Nacional no logró alentar la participación de la población en general, salvo aquella de edificios públicos en donde activaron sus protocolos para medir el tiempo de reacción ante un movimiento telúrico, en este caso bajo la hipótesis de un temblor superior a los 8 grados Richter.
De acuerdo con el reporte oficial, en el estado de Oaxaca se sumaron 96 mil 268 participantes que desalojaron mil 633 inmuebles.
En el hospital Civil, personal médico y de enfermería se concentraron en el estacionamiento del área de urgencias, el administrativo sobre la avenida.
Muchos de los familiares de pacientes a la espera de la información decidieron no participar y se replegaron a las paredes, sin considerar buscar un espacio seguro.
Las imágenes circuladas en redes sociales de lo ocurrido en otros puntos de la capital mostraron la participación sin mucho compromiso.
Aletargados, como quien realiza una labor obligada procedieron al desalojo de inmuebles, algunos entre pláticas, otros mirando el celular.
Tomar conciencia
A Alicia le tocó estar en Ciudad Administrativa y en ella gran responsabilidad de participar en el simulacro teniendo en mente aquellos momentos del 19 de septiembre de 2019 cuando, al estar laborando comenzaron a sonar las alarmas sísmicas.
“Fueron momentos de mucho miedo, de pensar que quizá no podríamos contar la experiencia porque todo se movía muy feo y las puertas y ventanas crujían”, recordó.
“Yo sabía que iba a haber simulacro, lo oí en la semana por eso, al escuchar la alerta no me asusté y como no estaba temblando no salí de casa, seguía haciendo lo que tenía que hacer”, refirió Hilda.
Algunas escuelas que laboran con clases en línea también se sumaron a la actividad, previo aviso al estudiantado para que al momento de escuchar la alerta dejaran sus clases y buscaran resguardarse.
El objetivo del megasimulacro fue que la ciudadanía tomara conciencia de la importancia de tener un plan de acción en caso de sismos, saber cuáles son las zonas seguras de sus casas y las rutas de evacuación hacia espacios despejados en la vía pública.
Objetivos
- Informar a la población y la ciudadanía
- Difundir la cultura de la Protección Civil
- Mejorar la capacidad de respuesta a la emergencia y desastres de los integrantes del Sistema Nacional de Protección Civil (Sinaproc)
- Evaluar y corregir una respuesta eficaz ante posibles situaciones reales de emergencia o desastre.
- Examinar que tan seguro es el inmueble y sus alrededores.
- Preparar las acciones que se deben llevar a cabo para mejorar las condiciones de seguridad.
- Diseñar rutas de evacuación, así como elegir el lugar donde se concentrarán las personas en caso de desastre.
- Enlistar las herramientas y materiales que se recomienda tener a la mano para la autoprotección, comunicación y capacitación continua del personal.
