La naturaleza no tuvo piedad con los oaxaqueños durante el 2017, pues de acuerdo a Heliodoro Díaz Escárraga, coordinador estatal de Protección Civil en el estado, un total de 111 muertes dejaron los desastres naturales en la entidad.
El 7 de septiembre, a las 23:49 horas, el sismo más fuerte registrado en la historia reciente de México, con 8.2 grados de magnitud escala Richter asoló al Istmo de Tehuantepec.
El epicentro fue en el estado de Chiapas, a 137 kilómetros al suroeste de Pijijiapan, con una profundidad de 169.7 kilómetros.
De acuerdo a cifras oficiales, el sismo dejó un total de 102 personas fallecidas, de los cuales el 84.3 por ciento (86) de los fallecimientos ocurrieron en el estado de Oaxaca, según datos que maneja la Coordinación Estatal de Protección Civil (CEPCO).
El estado no comenzaba ni siquiera con la etapa de reconstrucción, cuando otro terremoto asoló suelo mexicano, esta vez el epicentro fue en Morelos. Fueron 361 muertos fue el saldo final, de éstos, tres perecieron en suelo oaxaqueño, detalló Díaz Escárraga.
Lluvias, estocada final
La temporada de lluvias dejó un total de 22 muertos en la entidad.
La temporada de lluvias inició el 15 de mayo; los fallecimientos fueron principalmente por deslaves y ríos que aumentaron su cauce.
A pesar de que no alcanzó la categoría de huracán, la tormenta tropical Ramón dejó intensas lluvias en Oaxaca y sumó dos fallecidos a la de por sí fatídica temporada de lluvias del 2017.
Año fatídico
En los últimos 30 años, el terremoto del 7 de septiembre es el segundo fenómeno natural en número de víctimas fatales, con 86.
El huracán Paulina tocó tierra en Oaxaca el 7 de octubre de 1997, dejando una estela de muerte y desolación. 110 personas perdieron la vida, siendo el fenómeno más mortífero de la historia reciente de Oaxaca.
Fueron 46 personas las que fallecieron el 30 de septiembre de 1999, luego de un sismo de magnitud 7.4 en la escala de Richter, éste es el tercer desastre natural que más muertos ha dejado.
