A pesar de que en la Sierra Sur también se registraron daños a consecuencia del sismo ocurrido a la media noche del 7 de septiembre, ninguna autoridad ha acudido en apoyo de la comunidades, acusó Procopio Ruiz Contreras, párroco de las iglesias de San Juan y Santa María Ozolotepec.
En entrevista telefónica, el sacerdote informó que, de no ser porque el Ejército Mexicano realizaba en la zona un recorrido de vigilancia, los habitantes de ese lugar habrían enfrentado solos la contingencia que acabó con unas seis viviendas y afectó las estructuras de al menos una docena más.
Al respecto, Ruiz Contreras informó que el siniestro derribó totalmente cinco viviendas de Santa María Ozolotepec y una en la Ranchería el “Sobradillo”; en tanto, la iglesia de esa localidad fue una de las más afectadas por el temblor, amén del perjuicio que provocó en distintas propiedades y la grieta que se abrió en el Barrio de San Isidro de las Vigas.
Añadió, que San Juan Ozolotepec además de la caída de una casa, la población quedó incomunicada ante la serie de derrumbes que taparon los accesos a esa comunidad, y fue hasta ayer lunes, que gracias al trabajo de habitantes, autoridades municipales y soldados que había en la zona pudieron abrir parcialmente el paso.
El sacerdote expuso que durante los últimos días, las familias afectadas tuvieron que refugiarse en las viviendas de otras personas, pero que, igual que en el Istmo, éstas necesitan ayuda para la reconstrucción de sus hogares.
“Entendemos la dimensión del daño que existe en el Istmo, pero la Sierra Sur también es Oaxaca y aquí el temblor hizo lo suyo, hasta ahorita nadie, ni el delegado de gobierno ha venido a preguntar cómo estamos y la población con sus autoridades han buscado la manera de salir solos de esta situación”, acusó.
Aunque afortunadamente no hubo pérdidas humanas, puntualizó que el olvido institucional en esta y muchas otras ocasiones, lastima a la población que se encuentra sumamente rezagada, por lo que llamó al gobierno a fin de que voltee la mirada a los Ozolotepec, para que se atiendan las pérdidas sufridas por la comunidad después del devastador sismo que afecto a tierras oaxaqueñas.
