SANTA TERES, SAN JUAN BAUTISTA, TUXTEPEC, Oaxaca.-La falta de lluvia enciende las alarmas en el campo oaxaqueño. De las 883 mil 100 hectáreas aseguradas por contingencias climatológicas, casi un 25 por ciento ya reporta daños, principalmente en cultivos de maíz.
El año aún no acaba y el reporte preliminar es de 200 mil hectáreas afectadas por la ausencia de lluvias, lo que evidencia las consecuencias de la falta de mecanización del campo el cual es dependiente del temporal.
En 2017 fue el exceso de humedad lo que dañó 32 mil hectáreas de cultivo que resintieron el paso de huracanes como Katia y Calvin y una serie de tormentas que afectaron a la Mixteca, Cuenca, Istmo y la Costa.
Originalmente se habían reportado daños en 150 mil hectáreas, pero de manera formal se declararon siniestradas una quinta parte.
Esa cifra es lo que se pudo comprobar ante la aseguradora contratada por el Gobierno del Estado, la cual pagó 55 millones de pesos en conjunto, el 80 por ciento para productores de maíz.
La catástrofe
“A veces las autoridades municipales nos envían cifras muy catastróficas, pero no solemos toparnos un reporte que rebase el total de hectáreas aseguradas o que el reporte de la autoridad se haya quedado pequeño”, explicó el jefe del Departamento de Control y Operación de Proyectos de la Secretaría de Desarrollo Agropecuario Pesca y Acuacultura (Sedapa), Humberto Hernández Martínez.
Al hacer un comparativo entre lo que ocurrió en 2017 y lo que pasa en el 2018, admite que la cifra de hectáreas reportadas como dañadas aumentó por la sequía atípica que afectó en su mayoría a cultivos básicos.
Aún con un balance en proceso, se puede identificar que los mayores daños los reportan las regiones de la Mixteca, Valles Centrales, una parte en el Istmo de Tehuantepec, las partes altas de la Sierra Sur y la zona montañosa de la Costa. En todos, el cultivo más siniestrado es el maíz, en 150 municipios reportaron sequía.
El campo no produce lo suficiente. FOTO: Mario Jiménez
Vientos también arrasan plátano
Del total de superficie, sólo 5 por ciento se ha dictaminado con siniestro, lo que equivale a diez mil hectáreas.
Entre esa superficie están las 500 hectáreas siniestras de plátano en San Juan Bautista Tuxtepec. La causa, los fuertes vientos de mayo pasado.
“No hay producción, las plantaciones están vacías, la mata está sola”, afirmó el presidente del Sistema Producto Plátano en el Estado de Oaxaca, Melesio Torres Cortés, al mostrar cómo el viento dejó plantas de un metro en pie y las más altas quedaron sin fruto.
Santa Teresa es una de las agencias que más siembra plátano macho de los cuatro municipio de la Cuenca con vocación para esta fruta: San Juan Bautista Tuxtepec, Jacatepec, Chiltepec y Valle Nacional.
Tan sólo Santa Teresa tiene 635 hectáreas con 160 productores, la agencia de Papaloapan otras 400 hectáreas con 150 productores y San Bartolo 280 hectáreas sembradas por 160 productores.
Enviarlo a la Ciudad de México, Puebla o Michoacán, las opciones para no quedarse con la producción de plátano. FOTO: Mario Jiménez
Sin dinero para mitigar daños
Les han dicho que pagarán 2 mil 500 por hectárea cuando todavía no saben la cantidad de hectáreas, pero hay algo que tienen claro, el dinero que reciban no será suficiente para mitigar los daños.
“No va a alcanzar para nada porque se le invierten hasta 65 mil pesos por hectárea, dependiendo el alcance económico del productor”, aseguró Melesio Torres.
En estas tierras buenas para casi todo tipo de cosechas, la producción de plátano macho, criollo o curare se alarga a todo el año.
Este año hubo una marcada diferencia que trajeron los vientos entre abril y junio, una consecuencia del cambio climático que impide a los productores saber cuándo se pueden presentar efectos de norte.
Las plantaciones, al medir hasta cinco metros, se vuelven frágiles y quedaron “los puros hijos, el viento tumbó la mata más grande con producción”.
Al año, cada hectárea puede darle a un productor hasta 15 toneladas de plátano. Si se tuvieran recursos para implementar mejoras tecnológicas, esa producción sería mayor.
“Podríamos meterle riego para la temporada de sequía pues de abril a agosto merma la producción”, pero la realidad es otra, el 80 por ciento de las plantaciones depende del temporal.
¿Qué se siembra?
Maíz
Frijol
Trigo
Ajonjolí
Cacahuate
Sorgo
Plátano
Limón
Papaya
Café
En 2017
150 mil hectáreas dañadas reportadas
32 mil hectáreas fueron catalogadas como siniestradas e indemnizadas por la aseguradora
55 millones de pesos entregados
80% eran cultivos de maíz
Entre mil 500 y 2 mil 500 pesos de indemnización por hectárea
¿Qué afectó?
El exceso de lluvia
En 2018
Han reportado 200 mil hectáreas dañadas
¿Qué originó la afectación?
Sequía y fuertes vientos
Baja producción
La falta de producción afectó a la empacadora que recién se instaló en la agencia de Santa Teresa desde el 2012, diez productores se unieron a través de una Sociedad de Producción Rural.
La producción se envía en cajas de cartón a la Ciudad de México, Guadalajara o Puebla.
Camilo Méndez trabaja en la empacadora desde hace 8 años, en el área final donde ayuda a sellar 250 cajas con 22 kilos cada una. El pedido es enviado a Morelia, Michoacán cada ocho días, desde años.
"Como hay poca producción, es con el único pedido que se cumple", desde hace cinco meses no surten a Ciudad de México ni a Guadalajara
Nazario Torres Loyo, representante de la Sociedad de Producción Rural Renacimiento Platanero, la cual opera la empacadora, antes de los vientos que afectaron las plantaciones generaban hasta mil 200 cajas diarias, es decir 26.4 toneladas al día y hasta 800 toneladas al mes.
Pero hace unas semanas en un sólo día no alcanzaron completar el encargo de 250 cajas, apenas llegaron a 180.
Tres años con vientos
“Ahorita van tres años que nos agobian los vientos”, acepta Melesio Torres y para reponerse tendrán que esperar hasta diciembre o enero, porque las plantas que quedaron en pie requieren entre siete y ocho meses para reiniciar la producción.
Previendo esa mala racha, desde hace cuatro años empezaron a cambiar plantaciones, pero “cuesta convencer al producto” optar por la variedad de plátano macho enano curare.
Desde hace 10 años existe un laboratorio para la producción de tejido en la agencia Mundo Nuevo, pero no hay dinero para producir plantas.
Apenas en este año gestionaron un proyecto con la Sedapa para reproducir 150 mil plantas que requiere una inversión de 2.1 millones de pesos.
Urge cambio de variedad
Ignacio Martínez Pérez, ingeniero agrónomo del Sistema Producto Plátano en el Estado de Oaxaca, tiene la certeza que los productores necesitan innovar sembrando la variedad del curare enano e invertir la balanza que ahora se caga a la variedad de plátano macho criollo si quieren dejar de padecer los estragos de los vientos.
Además, ese cambio permitiría mejoras en el rendimiento, al aumentar la producción promedio por mata de 14 kilos a 17 kilos si se siembran de 2 mil a 2 mil 500 plantas por hectárea.
Recurso de la aseguradora no alcanza
Los dos mil 500 pesos que recibirán los productores de plátano macho en la Cuenca se pulverizan cuando hacen cuentas de lo que requieren para volver a hacer producir una hectárea de plantación.
Elegir una aseguradora particular sería una opción que admite Melesio Torres. El problema es que los productores deben pagar los 2 mil pesos de prima que permitiría recibir 25 mil pesos en caso de siniestro, dice mientras agradece que no haya sido pérdida total como en el 2016.
El presidente del Sistema Producto Básicos Maíz-Frijol del Estado de Oaxaca, Raúl Narváez Labastida, consideró que la cifra exacta de las afectaciones por sequía se tendrán en diciembre, pero ya anticipó que la sequía disminuirá en un 20 por ciento la producción de grano que en 2017 ascendió a 700 mil 625 toneladas.
Productores de municipios de Valles Centrales como San Pablo Huixtepec y Rojas de Cuauhtémoc han hecho saber las afectaciones en sus cultivos, sólo los que cuentan con sistema de riego podrán cosechar, el resto ha perdido lo invertido.
“El número de hectáreas dañadas va a aumentar porque durante octubre todavía se van a poder enviar los reportes”, precisó el funcionario de la Sedapa.
Con dictamen de siniestro o no, con apoyo de la aseguradora o no, el daño al campo oaxaqueño, ya está hecho.
