Ante el reciente asesinato de tres de sus integrantes, que contaban con medidas cautelares de la Defensoría de los Derechos Humanos del Pueblo de Oaxaca (DDHPO), el Consejo Indígena Popular de Oaxaca Ricardo Flores Magón (CIPO-RFM) demandó a los gobiernos federal y estatal detener la ola de violencia en Cerro Caliente, Santiago Jocotepec desatada por un grupo armado.
“Están matando a los compañeros y nadie hace nada”, afirmó el dirigente, Miguel Cruz Moreno.
Explicó que el grupo armado asesinó inicialmente a su compañero Gustavo Cruz Mendoza, en enero pasado, por oponerse a la instalación de una planta purificadora de agua, porque originaría la escasez del líquido en la comunidad.
“Saliendo de la asamblea general donde se puso a discusión la planta purificadora, se fue a su casa y ahí lo mataron”, asentó.
Frente a esto, expuso que el CIPO-RFM y los familiares de la víctima hicieron la denuncia y presentaron la querella penal por los sucesos, pero solamente fueron detenidos dos supuestos participantes y no a los líderes del grupo armado.
Debido a esto, destacó que el grupo armado emboscó posteriormente en junio pasado a tres sobrinos de su compañero, identificados como Fidel Cruz Mendoza, Mario Mendoza Jerónimo y Rutilio Mendoza, de 19, 22 y 25 años de edad, respectivamente.
“Como hay total impunidad, los mataron e incluso los descuartizaron a los tres”, asentó.
Resaltó que en el crimen tiene responsabilidad la administración estatal, porque no cumplió las medidas cautelares dictadas en favor de las víctimas por la DDHPO.
“Tanto la Secretaría de Seguridad Pública, como la Fiscalía General, se negaron a darles protección y ahí están las consecuencias”, señaló.
Además, subrayó que unos 30 habitantes de Cerro Caliente dejaron la comunidad y se encuentran en calidad de desplazados, ante las amenazas de muerte hechas por el grupo armado.
“Prefirieron salir, para no correr la misma suerte de los otros compañeros”, apuntó.
Ante esta situación, pidió a los gobiernos federal y estatal intervenir de manera urgente para que cese la violencia en Cerro Caliente y sean detenidos los miembros del grupo armado.
“Existen órdenes de aprehensión de varios de ellos, entre ellos, los líderes, pero no las quieren ejecutar”, finalizó.
