El 2017 terminó como el año más violento en los últimos 10 años en México.
La Administración de Enrique Peña Nieto sumó el año pasado 25 mil 339 homicidios dolosos, la cifra más alta desde el primer año de Felipe Calderón, que declaró la guerra al narcotráfico.
Durante los cinco años de gestión del priista se acumularon 96 mil 421 denuncias por homicidio doloso, de acuerdo con el último corte, a diciembre, del Secretariado Ejecutivo del Sistema Nacional de Seguridad Pública.
Esto es, un promedio diario de 52.8 carpetas de investigación abiertas en el País.
Con Calderón fueron abiertas en promedio 49.9 denuncias al día.
La actual Administración cerró 2017 con el pico más alto en este delito, incluso que el 2011, el año más violento registrado en el sexenio de Calderón, cuando se reportaron 22 mil 409 casos.
Al inicio de su gestión, el Presidente Peña aseguró que la estrategia gubernamental estaría basada en no crear una apología de la violencia, no confrontar a grupos criminales y centrar la batalla en la captura de 122 capos.
En casi todo el País la violencia escaló, no obstante, los estados más críticos son Colima, Nayarit, Veracruz, Baja California, Baja California Sur, Puebla, Quintana Roo, San Luis Potosí y Zacatecas.
Homicidios dolosos
El feminicidio no fue el único delito relacionado con la violencia contra las mujeres que aumentó el año pasado, también crecieron los homicidios dolosos y las lesiones dolosas.
Un informe del Secretariado Ejecutivo del Sistema Nacional de Seguridad Pública (SESNSP), que contempla datos de 2015, 2016 y 2017, señala que el año pasado hubo 2 mil 585 mujeres víctimas de homicidio doloso en el País.
Esta cifra fue 47.2 por ciento mayor a la registrada en 2015, que sumó mil 755 víctimas, y 16.9 por ciento más alta a la de 2016, cuando se contabilizaron 2 mil 210 víctimas.
