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Conflictos agrarios en Oaxaca, reto de la IV Transformación

Foto(s): Cortesía
Octavio Vélez Ascencio

El éxito o el fracaso de los programas sociales de la cuarta transformación promovida por Andrés Manuel López Obrador en Oaxaca, dependerá mucho de la atención a los conflictos agrarios, aseveró el dirigente de la organización Unidad, Identidad y Raíces de Oaxaca (Unir), Efraín Solano Alinarez.


En su participación en el Foro Escucha Oaxaca por la Pacificación y Reconciliación Nacional, el activista expuso que la solución de los conflictos agrarios en el estado, implica imaginar una nueva forma de gobernar y de aplicar la ley, así como una oportunidad de romper con décadas de una relación clientelar entre gobernantes y gobernados.


Pues, en muchas ocasiones ha culminado violentando el estado de derecho y dando pauta a diversas manifestaciones, que bajo el amparo de la defensa de la tierra, se terminan ocultando diversos intereses, asentó.


Esta situación –asentó–, requiere necesariamente reconocer que ninguna autoridad jurisdiccional tiene los elementos para determinar el derecho que le corresponde a cada una de las partes involucradas en un conflicto agrario y por tanto, tendrá que priorizarse la conciliación, como vía preferente para superar el antagonismo en torno al territorio.


Para esto, propuso que exista una estrecha coordinación estrecha con los tribunales agrarios, quienes deberán convalidar los convenios a pactarse y previa calificación, se eleven a cosa juzgada, para la inscripción de los planos en el Registro Agrario Nacional (RAN) de cada núcleo agrario.


Además, subrayó que la vinculación con el gobierno estatal deberá ser de respeto y coordinación, porque los asuntos vinculados con la propiedad social (ejidal o comunal) son de competencia federal.


Pero aceptando que la atención del conflicto agrario, implica también intereses políticos o económicos y así la respuesta tenga que ser en una sola dirección, para que que los núcleos agrarios puedan determinar, si superan el conflicto por voluntad de las partes o respetan la determinación de la autoridad competente, señaló.


Fondos por conflictos


También, planteó que si para responder oportunamente a las consecuencias de los desastres naturales se crean fondos permanentes, también se deberán integrar en el caso de los conflictos agrarios, para su atención en cualquier fecha del año y no estén sujetos a determinaciones personales de quienes administran los recursos públicos.


Aparte de esto, destacó que se requiere designar a un responsable nacional de coordinación y atención de estos conflictos, porque son sociales y no policiacos.


Y subrayó que se necesitará igualmente reconocer como dueños de más del 80 por ciento del territorio estatal a los comuneros y ejidatarios, con la participación de los comisariados y consejos de vigilancia.


Además, propuso que estas autoridades agrarias sean integradas al Consejo de Desarrollo Rural, en sus instancias municipal, estatal y federal, para la ejecución de proyectos productivos.


Igualmente, resaltó que los conflictos por la tierra en Oaxaca rompen con la armonía mutilando el tejido social y no encajan fácilmente en los modelos analíticos tradicionales.


Por eso, Solano Alinarez dijo que las comunidades, con el paradigma de la modernidad, no evolucionan afectando su entorno ecológico y menos su territorio.

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