Aunque el delegado de la Secretaría del Medio Ambiente y Recursos Naturales (Semarnat) en Oaxaca, Ernesto Ruiz, calificó como ilegales las mallas en las que cientos de tortugas golfinas murieron atrapadas el pasado 28 de agosto en la Costa, la Universidad del Mar (Umar) confirmó que ese tipo de red es de uso común en la región.
Mediante un comunicado, la universidad explicó que corresponde a una red agallera para robalo o escama pelágica, por lo que podrían ser legales si se cuenta con el permiso de pesca correspondiente.
Asimismo, señaló que ese tipo de red puede usarse para la pesca artesanal de tiburón, aunque aclaró que las que se usan para ello son de materiales más resistentes.
La UMAR también reveló que los cadáveres presentaban distintos grados de descomposición y sugirió que la cronología de muerte se dió entre los 7 y 15 días antes del hallazgo; es decir, probablemente desde el lunes 13 de agosto las tortugas empezaron a enredarse y con el paso de los días fueron perdiendo la vida.
La Universidad del Mar detalló que en colaboración con diversas autoridades se pudieron contabilizar 300 caparazones en fragmentos de redes diferentes, sin embargo, aún existían restos incompletos de cuerpos sin caparazón flotando en el mar.
También detalló que la mayoría de las tortugas tenían exposición de vísceras y el desprendimiento avanzado de piel en las extremidades; asimismo, que algunos ejemplares presentaban cortes regulares en el puente que une al plastrón con el caparazón en el costado derecho y las placas óseas centrales del plastrón.
Además, la UMAR reveló que la mayoría de las especies, cuyo nombre científico es Lepidochelys olivacea, eran predominantemente hembras.
En el comunicado, además se señala que de acuerdo a la dirección de la corriente costera, el sitio de enmalle de las tortugas fue en algún punto entre Mazunte y la Barra de Colotepec, a una distancia de la costa aproximada de 3 millas náuticas (a partir de la distancia de detección inicial).
Es decir, en la zona de influencia marina del Santuario Playa de Escobilla, donde ocurrió una arribada de tortugas golfinas en los primeros días de agosto.
