Este año la temporada de incendios forestales en Oaxaca fue terrible, con 216 incendios y 47 mil 840 hectáreas siniestradas, lo que no se registraba desde hace más de una década, informó el subgerente legal de la Comisión Nacional Forestal (Conafor) en Oaxaca, Óscar Mejía Gómez.
Sostuvo que en el 2018 el promedio de hectáreas siniestradas por incendio fue de 119, pero ahora fueron 221, por lo que prácticamente se incrementó al doble.
Al realizar una balance del cierre de la temporada crítica de los incendios forestales en la entidad, subrayó que en el 2007 también hubo una temporada complicada, que afectó 42 mil hectáreas pero hoy se supera esta extensión.
Dio a conocer que al cierre del 5 de junio, en comparación con el año pasado, en el 2018 se registraron 161 incendios, con una superficie afectada de 19 mil hectáreas, pero este año hubo 216 incendios con una superficie de 47 mil 840 hectáreas.
Agregó que a nivel nacional Oaxaca ocupa el segundo lugar en cuanto hectáreas siniestradas, Durango ya lleva 10 mil hectáreas arriba, “lo que nos indica que no solamente Oaxaca tuvo una temporada crítica; de ahí nos siguen Jalisco y Nayarit. Los cuatro estados son los que registran el mayor número de incendios y superficie afectada”.
Mejía Gómez explicó que el cambio climático está generando una sequía acumulada en los últimos años en los ecosistemas forestales en la entidad, “que ha dejado que tengamos estrés hídricos en los bosques y selvas de Oaxaca; esta situación acumulada acompañada por la situación de viento que hubo en 2019 está generando que la actividad agropecuaria tenga condición para que se salgan de control los fuegos que se realizan en la roza, tumba y quema”.
Manifestó que esta situación hizo que la temporada de incendios forestales fuera explosiva porque las conflagraciones avanzaban muy rápido por la situación del viento. “Básicamente se conjugaron alta temperatura con una humedad baja en el ambiente y combustibles”.
Dijo que la región del Istmo de Tehuantepec fue la más afectada con 26 mil 224 hectáreas, de las cuales 22 mil corresponden al incendio en Santa María y San Miguel Chimalapas que es básicamente el área más afectada de la entidad, después le siguen la Mixteca y la Sierra Sur.
“Algo que es para reflexionar lo que sucedió en la Cuenca del Papaloapan, donde en los últimos 7 años no habíamos tenido incendios, los reportes eran en 0, había una buena humedad en esa región, y hoy tuvimos el reporte de 8 incendios con una superficie afectada de 552 hectáreas, cuando no habían sucedido”.
El funcionario federal destacó que no hubo elementos nuevos que hicieran más graves los incendios forestales, “ni siquiera un repunte en el uso del fuego en la agricultura, ocurrió exactamente lo mismo, solamente que estuvo presente el triángulo que técnicamente significa que haya oxígeno, que es el viento; que el combustible esté seco, que no tenga humedad; y que el fuego esté disponible en las zonas forestales; esto hizo que los incendios fueran más explosivos”.
Aseguró que no hubo mucha variación en el número de incendios, lo que sucedió es que ahora hubo mucha más afectación por cada evento.
