HOBOKEN, Nueva Jersey, EE.UU.- Un tren de pasajeros atravesó una barrera de la ajetreada estación Hoboken y embistió la zona de espera durante la hora pico del jueves, matando a una persona y dejando a más de 100 heridas en un grotesco accidente que revive las preguntas sobre si la tecnología automatizada, cuya entrada en vigor se ha demorado durante mucho tiempo, pudo haber evitado la tragedia.
Varias personas removieron pedazos de concreto que aplastaban a las víctimas ensangrentadas, los pasajeros rompieron las ventanas a patadas y se arrastraron hacia zonas más seguras, y el llanto y los gritos se escuchaban por toda la estación ubicada justo del otro lado del Río Hudson en la ciudad de Nueva York, mientras que personal de emergencia se apresuraba a llegar al lugar para rescatar a los pasajeros atrapados entre el metal y los alambres retorcidos.
El sistema de trenes del Departamento de Tránsito de New Jersey se descarriló al final del trayecto conforme el convoy llegaba a la estación, y arremetió contra una barrera de concreto y acero. Aparentemente derribó algunos pilares mientras se detenía en la zona de espera, lo que provocó un colapso de una sección del techo encima del tren.
El operador del tren fue removido del primer vagón y fue trasladado al hospital en condición grave. El gobernador Chris Christie afirmó que el empleado coopera con las investigaciones.
Hay una persona muerta y 34 heridas
Una mujer que esperaba en la plataforma —identificada como Fabiola Bittar de Kroon, de 34 años y oriunda de Hoboken— murió a causa de los escombros, y otros 108 pasajeros resultaron heridos, la mayoría de ellos a bordo del convoy, detalló Christie. En total, 74 de los lesionados fueron hospitalizados, algunos en condición crítica, con heridas que incluyen fracturas, golpes y cortadas.
La Junta Nacional de Seguridad en el Transporte (NTSB por sus siglas en inglés) envió investigadores al lugar. Entre otras cosas, querrán saber qué hacía el operador antes del accidente y si estaba distraído o fatigado, aseguró Bob Chipkevich, ex jefe de la sección de investigaciones de accidentes ferroviarios de la NTSB.
Los investigadores trabajaban para obtener las dos cajas negras que podrían ofrecer información sobre la velocidad a la que el tren viajaba.
