De acuerdo a la Comisión Nacional de Derechos Humanos (CNDH), Oaxaca ocupa el noveno lugar dentro de los peores sistemas penitenciarios del país, con una calificación de 5.63, donde las mayores deficiencias son hacinamiento, separación entre procesados y sentenciados, falta de seguridad y establecimiento de mesas directivas, precisa el documento presentado por el presidente de la Comisión Permanente de Derechos Humano de la 63 legislatura, Horacio Antonio Mendoza.
El análisis, que justifica la presentación de un punto de acuerdo a fin de que las autoridades estatales tomen medidas para garantizar plenamente los derechos humanos de las internas e internos de los centros de reinserción social existentes en la entidad, subraya que es necesario prevenir incidentes de violencia en los penales oaxaqueños, “pues se han convertido en un polvorín, ya que no se cuenta con mecanismos para atender riñas, lesiones, fugas, homicidios y motines”.
El documento establece que en la mayoría de los centros visitados no se cuenta con algún programa para la prevención de adicciones y de desintoxicación voluntaria, prevalecen deficiencias en las condiciones materiales y de higiene de las instalaciones para alojar a los internos en áreas como dormitorios, sancionados, sujetos a protección, cocina y comedor.
“Una constante es la falta de manuales de procedimientos de ingreso, traslado de internos, motín, uso de la fuerza, solicitar audiencia con las autoridades, presentar quejas, visita íntima, familiar, revisión de visitantes, de estancias, así como una deficiente difusión de la normatividad que rige del centro hacia los internos.”
Cita que cuatro centros de readaptación social de la entidad tienen una mínima calificación: la penitenciaría central de Oaxaca (5), el Centro de Reinserción social de Tehuantepec (5.7), el Reclusorio de Reinserción Social Femenil de Tanivet (6.2) y el Centro de Reinserción Social de Miahuatlán con (5.5).
Precisa que en el penal de Ixcotel existen sobrepoblación, hacinamiento y, en su conjunto, los cuatro centros tienen deficiencias para garantizar la integridad física y moral del interno.
