PUERTO ESCONDIDO, Oaxaca.- Abriendo camino a la investigación sobre el estudio poblacional de cocodrilos de río que habitan en los humedales costeros del estado, el biólogo Rafael Barzalobre presentó a través de la red social de la Secretaría de Medio Ambiente y Desarrollo Social (Semaedeso), un estudio preliminar realizado durante un año en la laguna de Manialtepec, a fin de fortalecer mecanismos para la conservación de la especie acutus, aplicando prácticas sustentables.
“Es el primer trabajo que se realizó de cocodrilos acutus interactuando con la laguna; no quiero decir que no se han realizado trabajos dentro de la laguna, pero no ligados junto con los cocodrilos, estamos empezando con el pie derecho para dar resultados”, dijo.
Como objetivos específicos, el biólogo refirió que evaluaron y monitorearon el hábitat, estudiaron la ubicación y seguimiento de sus nidos, hicieron un monitoreo poblacional, brindaron talleres informativos sobre la conservación del cocodrilo de río en escuelas para las personas de la comunidad; “a ellos les parece perfecto que se sigan haciendo estos estudios, llaman la atención, tienen sus ingresos, están conviviendo con estas especies, son realmente grandes, es uno de los pocos dinosaurios que quedan viviendo en la actualidad”, afirmó Rafael Barzalobre.
El análisis del hábitat se realizó con personas de la localidad que se dedican a actividades de conservación e hicieron recorridos en lancha y a pie, en ocasiones desde las 6 de la tarde hasta las 4 de la mañana.
Agregó que “el hábitat del cocodrilo acutus está en condiciones óptimas, hicimos un recorrido dentro de la laguna de 35 puntos, 52 kilómetros y en tierra de 11.19 kilómetros, no vimos contaminación y vimos muchas especies de aves”.
Explicó que la anidación requiere un estudio especial, ya que se puede afectar la eclosión de los huevos; “si son 20 huevos van a nacer 10, de esos van a sobrevivir 2 y solo uno llega a la etapa adulta”.
Al rastrear huellas frescas, determinaron que los cocodrilos anidan fuera de la laguna, esto por la actividad ecoturística del lugar; “son muy ariscos, cuando ven presencia humana se van, durante el día y la noche no se encuentran en la laguna, están escondidos, son muy inteligentes, se van adaptando a lugares donde no hay disturbios”, comentó.
Para el monitoreo poblacional explicó que emplearon la técnica de visión nocturna en cada “foqueteo” y consistió en dirigir focos de luz sobre la superficie del agua; si hay cocodrilos, la luz destellará en sus ojos. Así lograron identificar cinco clases: no natos, crías, juveniles, adultos y adultos reproductores.
Para obtener medidas en hocico y cuerpo emplearon una trampa artesanal, con un trasmallo lograron capturar un individuo subadulto de unos tres metros, sin estresar al reptil. Comentó que este estudio fue posible gracias al apoyo de Agustín Reyes Sánchez, Jesús Luna Reyes, Sergio Ordaz Martínez, Ignacio Atanasio Martínez, Laurentino Reyes Sánchez y Arnulfo Hernández De Luna, quien aportó su cocimiento empírico durante la transmisión de este informe que se puede consultar en el Facebook de Semaedeso.
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Clases de cocodrilos habitan en la laguna de Manialtepec
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Cocodrilo logra llegar a la etapa adulta, de 20 huevos expulsados
