Sin valorar que las áreas arboladas en las zonas urbanas embellecen el paisaje, mejoran la calidad del aire y el ambiente físico al reducir la temperatura, el ayuntamiento de San Agustín de las Juntas autorizó a un empresario gasolinero el derribo de seis árboles de gran tamaño.
Isaac García Juárez, presidente del Comité Municipal de Ecología en ese municipio conurbado a la ciudad de Oaxaca, reconoció que la decisión se sustenta en el autoritarismo y la ignorancia, porque carece de un estudio que permita valorar la importancia ambiental de los seis árboles derribados esta semana.
Desde diciembre pasado, a nombre de una empresa gasolinera que se ubica cerca del crucero que comunica al aeropuerto internacional Benito Juárez de Santa Cruz Xococotlan, Fernando Castro Ayala solicitó el derribo de seis árboles de eucalipto que se localizan a un costado de la carretera federal 175.
El particular, entiende García Juárez “hizo valer su derecho de petición al ayuntamiento porque como en dos ocasiones se han “desramado” los árboles dañando las láminas e incluso se cayeron sobre los cables de fibra óptica”, el permiso le fue autorizado.
Nueve meses después, el 13 de septiembre pasado, el síndico Victorino Vásquez Lara le notificó que se autorizó su solicitud, por lo que debía coordinarse con la Dirección de Protección Civil Municipal y Policía Vial.
“Su servidor no autoriza ningún permiso así nada más, si no se toma una medida preventiva en cuanto a los impactos ambientales”, pero como San Agustín de las Juntas es un municipio de usos y costumbres “aquí quien manda lo hace con sus limitaciones e ignorancia”.
Lamentó que el síndico expidiera un servicio sin argumento jurídico, “al final de cuentas, es el síndico” y a él lo comisionaron para vigilar ese derribo.
“Se debió haber hecho un estudio técnico, para saber el tipo, edad y estado físico del árbol, el cálculo de la dimensión de su copa y de oxígeno que produce”, criticó.
Así que cuando a Isaac García acudió al ayuntamiento éste le dio la orden de vigilar el derribo de los seis árboles: “lo trate de impedir, como con la ignorancia no se puede, hablé con el empresario y le dije que no se podría si no se toma una medida de reposición y mitigación de daños ambientales”.
El único acuerdo que se logró es mitigar el daño con 75 nuevos árboles por árbol derribado, es decir 450 a sembrar en ese municipio.
