La incidencia de plagas del gusano descortezador y muérdago se ha incrementado en el bosque de Ixtlán de Juárez, en la Sierra Norte del estado, informó el presidente del Consejo de Administración de la Beneficiadora Forestal de esta población, Manuel Pacheco Rodríguez.
La afectación ya alcanza un cinco por ciento en diversos grados de la superficie boscosa de la zona de aprovechamiento. Esta comunidad tiene una extensión de 19 mil 310 hectáreas de bosque y aproximadamente nueve mil hectáreas son de aprovechamiento forestal.
“Lamentablemente con el cambio climático que se está dando, se incrementa la incidencia de plagas como el gusano descortezador de la madera y el muérdago. Son plagas que se han incrementado sobre todo en la forma en que están atacando nuestras zonas boscosas y es donde las comunidades han tenido especial cuidado en invertir mayores recursos de sus utilidades generadas a través del aprovechamiento, precisamente para la protección y conservación de su bosque”.
Ataque inmediato
En algunas zonas, abundó, la afectación es en áreas mayores a dos o tres hectáreas, las cuales han sido atacadas de inmediato. Para ello, explicó que se lleva un proceso de derribo y descortezado del árbol, se quema la cáscara y todo el residuo para evitar la propagación del gusano.
Para el combate del muérdago, se crean brigadas para derribar los árboles que están infectados como medida de prevensión.
Estas acciones, afirmó, se financian a través de las utilidades que se generan del aprovechamiento de la madera a través de las siete empresas comunitarias que se tienen en la población, a través del tequio en trabajos de limpieza y cuidado del bosque, y de la contratación de personas profesionales en este tipo de trabajos: ingenieros y técnicos forestales.
“Es una autoconservación, decisión autónoma de la comunidad para cuidar su propio recurso. También se cuenta con el apoyo del gobierno federal estatal”, aseguró.
Utilidades comunitarias
Manuel Pacheco detalló que las siete empresas comunitarias dejan una utilidad anual de cuatro o cinco millones de pesos; la mayoría de estos recursos se invierten en el tratamiento y cuidado del bosque porque es su fuente de ingresos.
Además, generan 200 empleos directos y más de 300 empleos indirectos, así como la derrama económica que genera el sector servicios y todo el proceso de su actividad forestal, desde el desarrollo de estudios técnicos en el bosque.
Siete empresas comunitarias están dejando una utilidad de 4 o 5 millones de pesos anuales en su conjunto. Esas son reinvertidas mayoritariamente para tratamiento y cuidado del bosque que es la fuente de ingresos.
“Todo lo que implica desde el estudio técnico del bosque, pasando por el corte derribo, extracción, transporte de la madera, fabricación de muebles y su comercialización, servicios ecoturísticos, la gasolinera comunitaria, la tienda comunitaria y servicios técnicos forestales, una beneficiadora forestal que es la que presta créditos a ciudadanos y comuneros con capital de las empresas y otras empresas más que se han integrado a este proceso de desarrollo comunitario”.
Los ingresos
7 empresas comunitarias generan ingresos de alrededor de 150 millones de pesos anuales:
50 millones de pesos por la actividad forestal
100 millones de pesos por la gasolinera comunitaria
Generan 200 empleos directos
Alrededor de 300 empleos indirectos
