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Aplican Plan DN-III-E por terremoto

Foto(s): Cortesía
Agencia Reforma

CIUDAD DE MÉXICO.- La Secretaría de Gobernación (Segob) declaró este martes una "emergencia extraordinaria" para la Ciudad de México tras el sismo de magnitud 7.1 grados.


De acuerdo con la dependencia, esa determinación de la Coordinación Nacional de Protección Civil permitirá la activación de los recursos del Fondo para la Atención de Emergencias (FONDEN).


La emergencia alcanza a todas las delegaciones de la ciudad.


A partir de esta declaratoria, las autoridades contarán con recursos para atender las necesidades alimenticias, de abrigo y de salud de la población afectada.


Plan DN-III-E


Las Fuerzas Armadas desplegaron a más de 4 mil elementos en Puebla, Morelos, Estado de México y la capital del país, luego del sismo magnitud 7.1 grados registrado ayer.


La Secretaría de la Defensa Nacional (Sedena) activó el Plan DN-III-E en áreas dañadas por el sismo en la zona metropolitana de la Ciudad de México.


Informó que, a fin de coadyuvar en las labores de apoyo con las autoridades de Protección Civil y prestar ayuda a la población afectada, movilizó a efectivos militares, mujeres y hombres, así como 15 binomios canófilos, para la búsqueda de personas atrapadas entre los escombros.


Del total, alrededor de 2 mil efectivos del Ejército y la Marina prestan apoyo en la Ciudad de México, principalmente en las colonias Del Valle, Centro, Doctores, Jardines de Coyoacán, Condesa, Roma Juárez, Morelos y en Tlalpan-


Además, la Sedena dispone de 8 helicópteros listos para ser empleados en actividades de evacuación y traslado de heridos, los cuales ya se encuentran en el Campo Deportivo Militar "Marte", a un costado del Auditorio Nacional.


Habilitó también tres albergues: uno en Parque Lira, Delegación Miguel Hidalgo; otro en el Parque Ecológico 18 de Marzo, en Azcapotzalco, y uno más en la Casa de Apoyo al Menor, en la Delegación Benito Juárez.


Otros 2 mil efectivos fueron enviados a los municipios morelenses de Cuernavaca, Tetecala, Yecapixtla, Jiutepec, Cuautla, Axochiapan, Miacatlán, Yautepec y Tlayacapan.


En Puebla, durante la sesión del Comité Estatal de Protección Civil, el Gobernador Antonio Gali informó que ya hay despliegue de fuerzas del Ejército mexicano y de Protección Civil, así como de Seguridad Pública para atender a los afectados y familiares de víctimas.


En el Estado de México, los militares se desplegaron en Capulhuac, Ecatepec, Xonacatlán, Chalco, Xalostoc, Tenancingo, Lerma y Ocuilan.


En la tragedia, la solidaridad



La ayuda no se hizo esperar de cientos de espontáneos. FOTO: AFP

CIUDAD DE MÉXICO .- El la calle Torreón, en la colonia Roma Sur, cuando el edificio del que sacaban los escombros terminó de venirse abajo, el estruendo rompió el silencio que habían formado los espontáneos brigadistas, que intentaban escuchar si, de entre las ruinas, surgía el grito de alguien pidiendo auxilio.


Uno de los edificios que colapsaron en el sismo de este martes se ubica sobre el Viaducto Miguel Alemán, entre Torreón y la Cerrada Bajío, a unas calles de Parque Delta.


Hasta ahí llegaron Bomberos, personal de Protección Civil, la Cruz Roja y decenas de policías. Pero, también, cientos de hombres y mujeres que, en cuestión de minutos, formaron una línea desde Viaducto hasta Obrero Mundial.


Un corredor de manos que se pasaba entre sí botes llenos de tierra, pedazos de pared, vigas, varillas, grandes rocas; los restos de un edificio de departamentos de cuatro niveles en donde se espera que pueda haber alguien con vida.


Del otro lado, sobre Viaducto, otro grupo de espontáneos estacionó una camioneta Pick Up cargada con garrafones de agua.


Mientras de un lado salen escombros, del otro se surte agua para los brigadistas.


Otros consuelan a la gente que alcanzó a salirse del edificio y que ahora está sentada en la banqueta de Viaducto, frente a los restos de su vivienda. Otros se acercan al derrumbe preguntando por sus familiares.


Los voluntarios se multiplican hasta cinco calles a la redonda, forman grupos de diez o quince, montan lonas para cubrirse del sol, organizan el reparto de botellas de agua o se ofrecen a agilizar el tráfico.


A la gente mayor, a los niños o a quienes aún no han contactado a sus familiares, les dan agua, un pan o simplemente un abrazo.


En la esquina de San Luis Potosí y Medellín, en la Roma Norte, un montón de escombros son escalados por hombres vestidos con chalecos anaranjados.


Alrededor del edificio colapsado, se han formado vallas de muchachos y muchachas que llegaron, cubeta en mano, a ver en qué podían ayudar.


Desde lo alto de la montaña de escombros, un hombre grita instrucciones: "apaguen su celular, guarden silencio, ¡cállense!".


De boca en boca, esas instrucciones avanzan hasta 15 metros, en la misma valla que, mientras pasa el mensaje, acarrea escombros de mano en mano.


Se pide silencio para tratar de escuchar a algún sobreviviente.


En la calle de Medellín, otros vecinos se han apostado en los cruceros para acordonar la zona.


La Policía de Tránsito está ocupada tratando de controlar el caos sobre avenida Insurgentes, donde se reportan varias fugas de gas.


Nuevamente, los espontáneos se encargan de hacer lo que la Policía no alcanza a hacer. Algunos con silbatos, otros con cartulinas improvisadas y la mayoría sólo con las manos, frenan y dan el paso a vehículos y peatones.

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