"La incorporación de los productores de maguey al programa Sembrando Vida afectará la selva baja caducifolia de la entidad y, además, generará la erosión de los suelos", afirmó el Maestro en Ciencias e investigador del Instituto Tecnológico de Oaxaca (ITO), Alberto Sánchez López.
Dijo que a nivel nacional se ha sostenido que el maguey es anti-erosión y que permite mejorar la tierra.“Esta afirmación es cierta para el caso del maguey pulquero en los altiplanos, pero en el caso específico del maguey mezcalero en comunidades oaxaqueñas, como San Juan Lajarcia, la producción es buena en un corto plazo, pero a cambio se destruye selva caducifolia, considerando que son terrenos improductivos, de maleza”.
El autor del libro "Oaxaca, tierra de maguey y mezcal", manifestó que el maguey se siembra en terrenos con grandes pendientes. “Lo que se observó en una investigación es que no se siembra en un solo lugar, sino permanentemente se buscan nuevos terrenos por el problema de la pérdida de nutrientes de los suelos, por tanto los rendimientos del maguey son decrecientes; pero además empiezan a generarse plagas y enfermedades relacionadas al cultivo del maguey”.
Agregó que por lo tanto hay una erosión por la pérdida de suelo en las pendientes, como sucede en el caso de San Carlos Yautepec, donde toda la tierra termina en el distrito de riego número 19, allá por el Istmo de Tehuantepec.
“Entonces encontramos que si hay una buena producción en las primeras siembras de maguey y de mezcal, pero la pregunta es: ¿Son terrenos improductivos o estamos destruyendo selva baja caducifolia, que no está muerta? Caducifolia quiere decir que las plantas pierden sus hojas en cierto tiempo, por eso parece que los cerros están secos, pero no están secos, están descansando; ahí viven una flora y una fauna riquísima, como cactus, pochotitas, plantas medicinales, ocotillos, etcétera; además ahí viven venados, coyotes, liebres, entonces se destruye mucho para producir maguey”.
Sánchez López sostuvo que el proceso también contribuye a la erosión híbrida, así como el viento, por lo que cada vez estas tierras pierden su capacidad para producir y se están destruyendo, incorporando grandes cantidades de tierras no improductivas, lo que genera un desperdicio ecológico muy fuerte.
El académico comentó que esta experiencia ya se vivió ya con el PRI-Campo, donde se incorporaron miles de hectáreas a la producción de maíz y el resultado fue el incremento de la erosión, pero sin contribuir a una mayor producción de la gramínea. “Esto es lo que va a suceder cuando los campesinos incorporen nuevas hectáreas de tierra al cultivo de maguey, por la entrega de 5 mil pesos mensuales por hectárea, porque se perderá la biodiversidad vegetal y animal de Oaxaca, no es una contribución inteligente”.
Dijo que en caso de hacerse debería de implementarse en terrenos que ya se conozcan bien y que se hagan los trabajos correspondientes en la manera de cómo se siembra, para evitar la erosión y destrucción ambiental que de por sí se da, “aunque esto va a ser difícil de lograrlo porque los que se utiliza son terrenos nuevos, donde el campesino obtiene maíz, leña, calabaza, pero con cargo a la naturaleza misma”.
Expresó que no se trata de satanizar el programa del gobierno federal que ha traído beneficios importantes a los campesinos, sino de pensar en el daño ecológico, social y productivo que se puede generar, si no se toman en cuenta todos los problemas originados alrededor del cultivo del maguey mezcalero.
"Se perderá la biodiversidad vegetal y animal de Oaxaca, no es una contribución inteligente”.
Alberto Sánchez López
Investigador del ITO
