Pasar al contenido principal
x

Viaje barato sin garantía de vida sólo en Oaxaca

Foto(s): Cortesía
Redacción

Leticia dormía, tenía menos de una hora que inició el viaje. A su lado, su sobrina, liz, veía las luces de los automóviles que rompían la oscuridad de la carretera.


En un abrir y cerrar de ojos el autobús se llenó de humo, el pánico reinó por un instante mientras los pasajeros salían, afuera, la lluvia los recibió con el frío común de las 23:00 horas en la autopista México Puebla.


De pronto, el fuego que provenía de una llanta alertó a los pasajeros.



Oriunda de la ciudad de Oaxaca, Leticia viaja a la Ciudad de México constantemente, pues tiene un pequeño negocio donde vende ropa.


Para ir y venir utiliza la opción más barata, la línea Rosa de autobuses, servicio que brindan con el amparo de la Sección 22 de la Coordinadora Nacional de Trabajadores de la Educación (CNTE).


Con 500 pesos va y viene, pues los boletos tienen un costo de 250, sin embargo, Leticia no sabe si cuenta con un seguro de viajero, pues asegura que los boletos, que tienen una leyenda que dice "Autobuses Oaxaca Rosa", les es retirado una vez que abordan la unidad.


Desde hace dos años Leticia ha viajado a través de esta línea, adquiriendo su boleto en la calle de Armenta y López o en la terminal, por así llamarlo, pues no cuentan con ninguna instalación y los pasajeros abordan las unidades en plena calle, que se ubica en Periférico, enfrente de la Comisión Federal de Electricidad (CFE).



En Trinidad de Viguera y en la Central de Abasto también hacen base estos autobuses, ante la permisividad de las autoridades.


Las corridas son nocturnas, una a las 20:00 horas y otra más a las 23:00.


Corren por su vida


A su regreso a la ciudad de Oaxaca, por la misma línea, Leticia vivió sólo lo que le habían contado, una de las llantas del vehículo se incendió y el chofer ni siquiera les aviso, pues los pasajeros salieron de la unidad sólo al percibir el olor a humo y escuchar el estruendo producido por la explosión de la llanta.


El incidente ocurrió a las 23:00 horas del domingo 30 de septiembre en la autopista México-Puebla, cuando una tenue lluvia caía, lo que provocó que el frío fuera intenso.


Ahí, Leticia esperó junto a sus sobrina de 10 años y 30 pasajeros más por cuatro horas, mientras una unidad de la misma empresa llegó al lugar, pues el dinero nunca les fue devuelto para que abordarán un autobús de otra compañía.


"Nunca más volveré a utilizar la línea de Autobuses Oaxaca Rosa", dijo Leticia tras finalizar su relato.

Noticias ¡Cerca de ti!

Conoce los servicios publicitarios que impulsarán tu marca a otro nivel.