El tráfico era habitual en el Periférico, los taxis foráneos hacían base en el Parque del Amor. El conductor se dirigía a la colonia Donají, el autobús que manejaba apenas si avanzaba unos metros por minuto.
Cuando los ladrones subieron pidieron la cuenta, quiso forcejear, lo intentó al menos. La navaja se deslizó suave pero rápidamente por su cuello, en un segundo la sangre brotaba a chorros.
El 5 de junio de 2018 fue asesinado un conductor del transporte público urbano luego de que se resistiera a un asalto. Si bien no siempre terminan con un homicidio, los asaltos son comunes entre los choferes del transporte público.
Tan sólo de enero a junio del 2018 se han presentado 104 denuncias de asaltos en el transporte público de la entidad, la mayoría de ellos con violencia, de acuerdo con el Secretariado Ejecutivo del Sistema Nacional de Seguridad Pública. Por su parte, también se han denunciado 80 robos a transportistas.
"Cuando se suben a asaltar en los urbanos, los primeros somos nosotros", señala el conductor Gabriel, quien cubre la ruta colonia Heladio-Volcanes.
"A los pasajeros, si tienen suerte no los asaltan, pero al chofer es de ley. Tenemos que dar l0a cuenta del día, pues muchos de los asaltantes vienen drogados y no sabes cómo puedan reaccionar", señala.
Presión de los sindicatos
Gabriel labora de las 6:00 horas a las 10:00 horas, y en su ruta destaca que han tenido choques con los taxis de la Confederación de Trabajadores de México (CTM), pues prácticamente los obligan a no levantar pasaje más allá de las 10 de la noche.
Esta presión también aplica para los taxistas, quienes tienen prohibido cargar.
