La legalización de la prostitución representaría un peligroso mensaje que anula los derechos de las mujeres al mercantilizar sus cuerpos, señalaron Daniela Cerva Cerna y Frida Hernández Ojeda al impartir la charla “Trata de personas con fines de explotación sexual y abolición de la prostitución: un debate necesario en México”, organizado por el Instituto Municipal de las Mujeres de Oaxaca de Juárez.
Al desmenuzar los mensajes que hay detrás de la regulación de la prostitución en México y en el mundo, Cerva Cerna partió de la afirmación que la prostitución en México da cuenta de la indisociable relación que guarda con el crimen organizado, desaparición forzada de mujeres y niñas y trata con fines de explotación sexual, ruta que plantea la relación de la prostitución con la violencia machista.
Una segunda línea fue posicionar a la prostitución como un instrumento central que contribuye a reproducir el orden patriarcal. Y la tercera ruta fue planteada en términos de la argumentación jurídica, es decir, tomando en cuenta el avance que se ha logrado en posicionar los derechos humanos de las mujeres como principios fundamentales de protección y garantía por parte del estado, contrastar las propuestas: regulacionistas, prohibicionistas y abolicionistas, así como su legitimidad legal principalmente en torno a la noción de idea de trabajo.
En medio de la polémica abierta a partir de la iniciativa presentada ante el Congreso de la Ciudad de México que busca regular el trabajo sexual mediante la expedición de una licencia, y acceso a seguros por desempleo y esquemas de seguridad social, la especialista indicó que el mensaje está destinado a apelar a un público desde una lógica afectiva, es decir, simboliza la situación de las mujeres en prostitución como carentes de normas, protección y abandono, que es necesario remediar.
Destacó que es importante ir desmontando mensajes peligrosos como el que afirma que la prostitución es un trabajo como cualquier otro. “...hay que darles seguridad médica a las mujeres, pero sólo se les exige a ellas la profilaxis adecuada, en cambio el demandante queda exento de demostrar que no tienen ninguna enfermedad como bronquitis, dermatitis, o cualquiera que pueda contagiar”.
Añadió que todas las violencias machistas tienen un punto en común que es la deshumanización.
