Oaxaca.- La oscuridad se convierte en el amparo de los taquilleros de venta de boletos a la Ciudad de México. Las calles de Armenta y López, Fiallo e Hidalgo se trasforman en terminales de autobuses para los viajeros que optan por utilizar la “línea magisterial”.
El reloj marca las 22:20 horas. En la taquilla rosa de venta de boletos comienzan a llamar para abordar. Rápidamentese asoman los pasajeros de entre las sombras, sorteando los manteados de plástico de los campamentos del plantón. La calle de Fiallo es utilizada para el ascenso y descenso de pasaje de taxis o automóviles particulares.
Aquí, las lineas de pasaje son identificadas con colores: azul, verde, amarillo; la rosa es la más utilizada.
Con mochila al hombro una pareja de extranjeros detiene su andar para comprar dos botellas de agua y una bolsa de papas fritas. Siguen apresurados, documentan su equipaje con el personal que se encuentra parado afuera de su autobús, y después suben a su autobús.
A toda prisa, se observa un grupo de 10 integrantes, son jóvenes bachilleres que acudirán al Six Flags a celebrar que terminaron sus estudios de educación media superior; “Con o sin la suspensión de corridas del ADO, nosotros íbamos a viajar en estos camiones porque son más baratos”, indicaron. Como no llevaban más equipaje que sus mochilas, conforme les revisaron sus boletos, suben a la unidad.
Así, con el arribo de pasaje transcurren otros 20 minutos, la salida del autobús está programada para las 22:45; como se trata de un transporte afín al Sindicato Nacional de los Trabajadores de la Educación (SNTE), tienen paso libre en Nochixtlán, por lo que con bloqueo o sin él, su tiempo de recorrido a la "terminal", en el Monumento a la Revolución de la ciudad de México, es de seis horas con 25 minutos.
La monotonía de una noche de plantón magisterial en el zócalo la rompen las terminales improvisadas de pasaje, donde desde el elotero, el que vende hot dogs y hamburguesas, hasta quien ofrece atole, tamales café y pan llegan a rodear a los camiones donde más de un pasajero consume “un taco” antes de partir fuera del estado.
Aunque no es un transporte de pasajes que ofrezca seguro del viajero, todas las noches es posible apreciar una gran cantidad de usuarios que han encontrado en esta opción un medio de transporte para sus bolsillos, abordo de la unidad, algunos se olvidan de la apatía con la causa magisterial, otros más se toman un tiempo para comentar lo que ocurre con los maestros en Oaxaca.
Son las 22:45, es la hora de partir.
