Los sismos del año pasado, que afectaron principalmente a Oaxaca y Chiapas, profundizaron la brecha entre la población pobre e indígena en estas entidades federativas, por lo que es necesario aplicar medidas especiales que se enfoquen en cerrar las mismas y generen igualdad de oportunidades para mejorar la calidad de vida en estas regiones, precisa el documento Evaluación de la Política de Desarrollo Social 2018, elaborado por el Consejo Nacional de Evaluación la Política de Desarrollo Social (Coneval).
El organismo precisa que los sismos ocurridos en septiembre de 2017, y que afectaron las dos entidades, ocasionaron que cerca de diez mil viviendas registraran pérdida total y más de quince mil se reportaran con daños que las convirtieron en no habitables.
El estudio agrega que, de hecho, ya eran precarias las condiciones de las viviendas en estos estados antes del sismo. En 2016, de acuerdo con datos de la Encuesta Nacional de Ingresos y Gastos de los Hogares (ENIGH), 9.4 por ciento de la población de Chiapas habitaba en viviendas con pisos de tierra, mientras que en Oaxaca esta cifra era de 10.8 por ciento, más del triple que el promedio nacional que fue de 3.3 por ciento.
El porcentaje de la población que habitaba en viviendas con muros de material endeble fue 8.7 por ciento en Oaxaca y 2.4 por ciento en Chiapas, mientras el promedio nacional era de 1.6. por ciento.
Los damnificados de simpre
Añade que, sin duda, los sismos también profundizaran las brechas, de por sí amplias, entrela población indígena y no indígena pues los estados del sur concentran a la mayor parte de los indígenas del país.
“En este contexto, resalta la necesidad de aplicar medidas especiales que se enfoquen en cerrar estas brechas y generen igualdad de oportunidades para mejorar la calidad de vida en estas regiones”.
Cita que cinco de los seis estados con mayor población indígena tienen niveles de pobreza superiores al promedio nacional (43.6 por ciento) y, entre éstos, destacan Oaxaca y Chiapas con 70.4 y 77.1 por ciento de su población en dicha condición, respectivamente.
En el documento el Coneval propone reducir el rezago de vivienda que prevalece en el país, con énfasis en la población de escasos recursos, comunidades indígenas, en el entorno rural y en las entidades federativas ubicadas en el sur del territorio nacional; así como garantizar el acceso a la infraestructura básica, complementaria y de servicios, particularmente en la región sur del país, en el entorno rural y en las periferias metropolitanas.
