Al gobierno le faltan operadores políticos que ayuden a encauzar los movimientos que convulsionan la capital, afirmó el sociólogo Porfirio Santibañez Orozco, al referirse a la inestabilidad social que aqueja a la entidad.
El también ex catedrático de la Universidad Autónoma Benito Juárez de Oaxaca (UABJO), afirmó que en la actualidad la entidad enfrenta una guerra de poder entre quienes tienen como única aspiración hacerse de los espacios de representación y el servicio público.
Señaló que además de las condiciones que propicia el proceso electoral, las formas y reglas de hacer política en el estado se han transformado hasta el grado de tomar decisiones sin los consensos necesarios.
“En año electoral de por sí se dan muchos movimientos por el deseo que tienen los grupos de colocar a sus cuadros en las candidaturas, si a ello sumamos que Oaxaca es una entidad comúnmente politizada, el panorama se complica porque la forma de expresar esto son los bloqueos, paros y manifestaciones”, dijo.
Indicó que en la entidad hay una política fallida, pues no existen operadores que sienten a la mesa a dialogar para evitar los jaloneos que hoy se observan.
“Algunos políticos ya tuvieron la oportunidad de participar en las decisiones del estado pero hoy ya son cuadros muy desgastados, y precisamente por eso son sometidos al grado de abandonar los cargos e intentar operar de otra manera”, explicó.
Señaló que es el secretario general de Gobierno, Héctor Anuar Mafud Mafud, el responsable de encauzar los movimientos, pero evidentemente no los está haciendo y no por falta de capacidad, sino porque el escenario se ha complicado ante el cambio de reglas en la práctica política.
“Hoy estamos frente a un escenario donde hay actores que toman decisiones que generalmente deben ser dialogadas y convenidas para evitar la división, pero vemos un verdadero estira y afloje que impiden el avance de los acuerdos”, indicó Santibañez Orozco.
Reiteró que el fondo de lo que sucede en Oaxaca es una disputa por el poder, una especie de guerra de decisiones en las que algunos ganan un espacio y quieren a fuerza colocar a su gente, un jaloneo que no da oportunidad a establecer compromisos, llegar a acuerdo, respetar y cumplir la palabra empeñada.
“Lamentablemente eso se observa en el gobierno, en la UABJO, en las presidencias municipales y otros espacios donde se ejerce poder”, puntualizó.
