De acuerdo con Ignacio, gerente de una estación de servicio (gasolinera), la venta de combustibles desde que comenzó la pandemia, el pasado mes de marzo, hasta la fecha, no se ha detenido debido a que las gasolinas “son indispensables” y no hay necesidad de cerrar estos establecimientos.
“Sería como cerrar un hospital o ponle que no tanto así, pero imagínate por ejemplo las ambulancias, que funcionan con gasolina y nosotros cerrados; o los bomberos o qué sé yo. Y no solo ahorita por esto del Coronavirus sino porque la gasolina, los combustibles nunca dejan de ocuparse, son indispensables”, señaló.
Y es que a causa de la contingencia sanitaria por coronavirus (COVID-19), las autoridades estatales y federales ordenaron implementar diversas medidas para tratar de contener el incremento en el número de casos de contagios, entre éstas el confinamiento y el uso obligatorio de cubrebocas, que fueron las principales acciones.
De igual forma, distintos negocios cerraron, lo que llevó a clasificar los establecimientos en ‘esenciales’ y ‘no esenciales’, siendo las gasolineras parte de este último grupo debido a su importancia.
“Pues no sé si aumentó o no, no te puedo decir así con exactitud, pero se notó que el mercado de los combustibles, claro, es fundamental, es esencial, como te dije. Sin gasolina simplemente no nos movemos y si no nos movemos pues no hay nada”, añadió el encargado del expendio de combustibles.
Cabe señalar que al inicio de la pandemia en México se habló de un probable desabasto, situación que sí tuvo lugar en entidades como la Ciudad de México y el Estado de México, en donde las largas filas para obtener combustibles fueron protagonistas durante varias semanas en distintos puntos.
En Oaxaca sólo ocurrió un descenso importante en el precio por litro de los combustibles; esto durante un fin de semana, específicamente de viernes a sábado cuando el litro de gasolina llegó a rozar los 15 pesos en distintas estaciones de la capital y de la zona conurbada. Esto ocurrió a mediados de abril del presente año.
