Además de que no fueron iniciadas en este sexenio, la mayoría de las 16 obras de infraestructura hospitalaria que presumieron en el segundo informe de gobierno, no han sido concluidas ni las han puesto en operación.
Sólo han inaugurado el Hospital General Doctor Macedonio Benítez Fuentes, en el que la Federación invirtió 461.7 millones de pesos para sustituir el edificio dañado por los sismos de septiembre de 2017, o el Centro Ambulatorio para la Prevención y Control del VIH/SIDA e infecciones de Transmisión Sexual (CAPASITS) en Santiago Pinotepa Nacional.
El 6 de septiembre pasado, el gobernador Alejandro Murat anunció que antes de su segundo informe de gobierno inauguraría diez hospitales, pero en las 16 obras de infraestructura hospitalaria sólo aparecen tres, incluido el de Juchitán.
El segundo hospital es el General de la Heroica Ciudad de Tlaxiaco que se entregó al Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) para su equipamiento y operación, y el de Especialidad de la Mujer y el Niño Oaxaqueño que quedó a cargo de la Secretaría de la Defensa Nacional (Sedena), pero ninguno ha sido puesto en operación.
“Estamos por terminarlo, es de 120 camas, pero se va a abrir sólo con 30 camas, terminándolo en diciembre se podrían abrir sus puertas”, justificó el titular de los Servicios de Salud de Oaxaca (SSO), Donato Casas Escamilla.
La remodelación del Centro de Salud Urbano número 1 de Oaxaca de Juárez, localizado en la esquina que forman las calles de Mina y Díaz Ordaz, en el centro histórico, es otra de las obras citadas en el informe de gobierno sin ser concluidas.
“Ya está por terminarse, está al 99.99 por ciento, estamos viendo el equipamiento, antes de que termine el año estará en funcionamiento”, aseguró Casas Escamilla. En la obra iniciada en el sexenio pasado se invirtieron 26.2 millones de pesos.
Esa misma cantidad se destinó a la conclusión de las obras de la Unidad de Cuidados Intensivos Neonatales (UCIN) y el área de pediatría del Hospital General doctor Aurelio Valdivieso, prácticamente terminada desde octubre pasado, pero con una serie de complicaciones técnicas para echarla a andar, incluyendo la falta de recurso humano.
La inconsistencia en la operatividad de los Servicios de Salud de Oaxaca (SSO) ha sido el sello en los dos primeros años de administración estatal, tiempo en el que han sido nombrados cuatro titulares:
Gabriela Velásquez Rosas desde el 1 de diciembre de 2016 al 25 de abril de 2017, fue sustituida por Celestino Alonso Álvarez, quien permaneció del 26 de abril de 2017 al 8 de enero de 2018, hasta que fue relevado por Juan Díaz Pimentel, cuyo período fue el más corto, del 9 de enero al 16 de febrero de 2018.
Después de seis meses de operar como encargado de los SSO, Donato Casas Escamilla fue designado el pasado 15 de agosto, titular de una dependencia que no ha iniciado una sola obra hospitalaria de nueva creación y que arrastra un negro historial de 50 obras sin concluir desde sexenios anteriores.
Se ha dicho que con el gobierno que a partir de ayer encabeza el Presidente Andrés Manuel López Obrador la administración estatal gestionara la conclusión de dichas obras que requieren una inversión de 3 mil millones de pesos, el doble de los mil 433. 7 millones de pesos de inversión requerida para las 16 obras de infraestructura hospitalaria reportadas en el segundo informe de gobierno.
