Ante el inminente alza en la tarifa del transporte público urbano a partir del lunes, como anunció la Secretaría de Movilidad (Semovi), grupos de estudiantes alistan una serie de protestas, además de toma de autobuses y posibles bloqueos carreteros para manifestar su descontento.
Este sábado, integrantes del Frente Estudiantil Universitario confirmaron que encabezarán protestas por una decisión que calificaron como arbitraria por parte de la Semovi en complicidad con los empresarios concesionarios, sin tomar en cuenta a los usuarios.
Édgar Ambrosio García y Erika Franco, miembros de la comisión política del Frente, sostuvieron que la sociedad en general, sobre todo los estudiantes universitarios, atraviesan una difícil situación económica, por lo que el incremento en el transporte representa un golpe a los bolsillo de miles de usuarios.
Reclamaron que la Semovi jamás exhibió un estudio socieconómico para conocer si hay condiciones entre los usuarios para decidir sobre el aumento al pasaje.
"La economía en estos momentos está por los suelos, no es posible que el gobierno en lugar de apoyar, ataque directamente el bolsillo; los empresarios no pueden pedir una alza mientras no cumplan con lo establecido en la Ley de Transporte y brinden un servicio adecuado".
Los estudiantes solicitaron un acercamiento con la Secretaría de Movilidad para evitar que entre en vigencia el aumento, de lo contrario, lunes iniciarán acciones de protestas.
Édgar Ambrosio sostuvo que el impacto no sólo es para los estudiantes, sino para la sociedad civil, dado que miles de ciudadanos utilizan como principal medio de transporte los autobuses del transporte urbano.
Además, acusaron que nunca han respetado el descuento del 50 por ciento a estudiantes con credencial, pues los choferes cobran 5 pesos.
Érika Franco indicó que son conscientes de que se han disparado los incrementos en los insumos, por los cuales, los empresarios justifican el aumento, pero hasta ahorita no han hecho ninguna acción que implique la mejora en el servicio que brindan.
Los estudiantes argumentaron que muchas de las unidades están demasiado viejas, los conductores son groseros y no respetan límites de velocidad, aunado a que son de los que más accidentes viales y atropellamiento protagonizan.
