A los factores de salud y avanzada edad, como elementos de vulnerabilidad, se suma la pobreza como ingrediente de preocupación en Oaxaca frente a la pandemia del COVID 19 cuya medida de mitigación requerida es el mantenerse en casa.
El fundador de la organización civil Calpulli, Felipe Sánchez Rodríguez, consideró que la recomendación de la cuarentena en el país y, sobre todo en Oaxaca, será una acción difícil de realizar para la población en pobreza extrema y pobreza laboral, porque no hay quién garantice su sustento día a día.
“El término pobreza extrema son aquellos que no tienen para hacer tres comidas al día, entonces ese sector será uno de los que no pare. Como pobreza laboral entiendo que son los que van día a día, pero su salario no le alcanza para cubrir todas sus necesidades básicas. Ahí podríamos incluir a quienes tienen un oficio, vendedores ambulantes, personas con un puesto de tianguis en los mercados, a las trabajadoras domésticas, por citar algunas”, expuso.
Por estar dentro de la línea de la pobreza, 69% de la población en la entidad, de acuerdo con el Coneval, no cuenta con ingresos suficientes para cubrir sus necesidades elementales de salud, alimentación y vivienda.
La misma Coneval señala que en el rango de bienestar un millón 532 mil personas carecen de ingresos suficientes para superar la línea de la pobreza extrema, es decir, tienen recursos mensuales menores a 1 mil 552.42 pesos, asimismo, los ingresos de 2 millones 822 mil 500 habitantes son inferiores a la línea de la pobreza situada hasta el año pasado en 3 mil 67.01 pesos.
Sánchez Rodríguez indicó que las zonas urbanas son las más propensas a los contagios en grandes cantidades, esto por el hacinamiento de personas en lugares reducidos.
Dijo que la cuarentena ha sido romantizada, pero no analizada a fondo para establecer acciones a favor de los grupos más vulnerables.
Cabe mencionar que a través de redes sociales se ha convocado a la solidaridad y se plantea comprar un jabón de manos y un producto no perecedero, pagarlo por separado de los productos que se llevarán a casa, y entregarlos con el tiket de compra a personas empaquetadoras, quienes suelen ser adultos mayores.
