"El triunfo del actual presidente de la República, Andrés Manuel López Obrador, en el 2018, generó una redistribución de fuerzas e intereses políticos en los ámbitos federal y local, que desató una acrecentada conversión al “morenismo” en diversos actores políticos, pero muchos se sumaron para alcanzar posiciones de poder u obtener cargos de representación bajo el cobijo de nuestro partido político", reflexiona el secretario de organizaciones de Morena en Oaxaca, César Eduardo Aquino Cruz.
En el contexto del proceso para renovar las dirigencias nacional y estatal de su partido, recuerda que el relevo del Comité Ejecutivo Nacional debió realizarse por estatutos desde agosto de 2018, sin embargo, dicho proceso se encontraba política y estratégicamente sujeto a los resultados de la elección presidencial del mismo año.
Sostiene que la euforia de la victoria obligó a postergar los lineamientos de renovación y permitir así que se pospusiera todo el proceso de elección interna un año más, así como el compromiso de creación del Instituto Nacional de Formación Política que daría solidez política e ideológica a la oleada de militantes atraídos por ser el nuevo partido en el poder.
Añade que para el Quinto Consejo Extraordinario, al cual acudió por última vez el ahora presidente López Obrador, se consensuó que la convocatoria y el proceso de renovación electivo interno se llevarían a cabo el 20 de noviembre de 2019, aunque en septiembre del mismo año, en medio de discrepancias entre los dirigentes de los órganos directivos del partido, (Comité Ejecutivo Nacional, Consejo Nacional, Comisión Nacional de Honor y Justicia) se decidió que el proceso de renovación seguiría su curso.
Sostiene que la organización de las asambleas se construyó, pero con incidencias y polarización. “Una gran cantidad de compañeros no pudieron ingresar y mucho menos formar parte, por lo que al final, el proceso concluyó con una lluvia de impugnaciones y el acato de una sentencia inapelable del Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación, al concluir que existían violaciones definitivas que deslegitimaban todo intento de ejecución de dicho proceso.”.
Manifiesta que la sentencia obligó al partido a reponer la elección interna en un plazo de 90 días; lo cual mantiene la agenda del partido hasta el día de hoy en el reto de ejecutar y garantizar la actualización de su padrón de militantes; así como la realización de un proceso de reafiliación, credencialización y depuración del mismo.
Subraya que ante el fenómeno del “morenismo”, dirigir o militar en el partido se convirtió en un factor que representa para muchos la oportunidad de alcanzar posiciones de poder, al contender en procesos electorales bajo el cobijo del partido político que hoy es la primera fuerza electoral en el país, en el poder y en el gobierno.
“Morena abanderó una lucha en la que el principal objetivo era lograr que nuestro líder del movimiento, Andrés Manuel López Obrador, llegara a la presidencia de México, lo que facilitaría el desarrollo natural de la puesta en marcha de los objetivos de la cuarta transformación. El anhelo y confianza del pueblo aún descansan en él, por lo que el reto continúa siendo lograr la legitimación del partido que permita demostrar que sus representantes y aspirantes poseen la capacidad política y colectiva de acción, acorde al compromiso social de su declaratoria de principios”.
Apunta que a un año del arribo de la izquierda a la presidencia de la República, que en el pasado parecía casi imposible de alcanzar, "aún hay muchas acciones que faltan por ser implementadas, algunas de ellas, hemos de decir, se muestran imposibles de alcanzar. Son semillas del cambio que esperan las condiciones favorables para florecer y ser cosechadas en una sociedad que anhela el bienestar con base en sus derechos, pero también de sus obligaciones y no como dádivas del poder", señaló.
Destaca que los militantes de Morena deben construir una sociedad que forje a sus líderes políticos, que no busquen con avidez la riqueza personal como prioridad de realización sobre el bien social pasando por encima de los intereses del pueblo.
“Que la organización que construyamos avale un estado que sea dirigido por líderes y ciudadanos que tengan valores cimentados en el humanismo. Que las y los mexicanos crezcan con acceso a la educación, salud, justicia y seguridad; eso llegará más temprano que tarde…al tiempo”.
