Si bien, las remesas enviadas desde los Estados Unidos y los programas gubernamentales han comenzado a mejorar las condiciones de vida, todavía existen comunidades muy pobres en la Sierra Norte, aseveró el obispo de la Prelatura de Mixes de María Auxiliadora, Salvador Cleófas Murguía Villalobos.
“Eso, me parte el corazón”, agregó.
El religioso salesiano expuso que los habitantes de las comunidades de esa jurisdicción eclesial son entregados al trabajo por su cultura del progreso.
“Trabajan mucho sus tierras, aunque a veces sean mal pagados; unos se dedican al comercio y otros se van a trabajar a los Estados Unidos, para mejorar las condiciones de vida”, señaló.
Incluso, expuso que en algunas de las comunidades existe un marcado cambio en la edificación de las casas, porque tienen un estilo arquitectónico estadounidense.
“Los migrantes regresan con dinero de Estados Unidos y hacen así sus casas, no sé si sean las más adecuadas, pero hay construcciones en todos lados”, anotó.
Sin embargo, observó que también existen muchas comunidades pobres, donde sus habitantes presentan muchas necesidades.
“Veo comunidades muy pobres, que requieren más atención y cuidado del gobierno”, asentó.
Atraso y marginación
Destacó que si bien, el gobierno está otorgando servicios, no están llegando a todas las comunidades y con esto, tardará muchos años en salir de la pobreza y marginación.
“Va pasar mucho tiempo para que eso suceda”, insistió.
No obstante, mencionó que la corrupción de algunas autoridades municipales también ha influido en la pobreza y marginación de las comunidades.
“Aunque llegue el dinero, no se puede hacer mucho, porque hay situaciones viciadas, porque no hay cambio y conversión en las personas”, apuntó.
De hecho, resaltó que en algunas comunidades existen problemas porque los habitantes están pidiendo cuentas a sus autoridades por no invertir el dinero en la construcción de los caminos.
“En algunas, la gente está pidiendo cuentas, pues las autoridades han invertido el dinero en otras cosas o, en su caso, no han hecho nada y ya se repartieron el dinero”, añadió.
Asentó que son deficiencias personales, porque "el poder condiciona a las autoridades y no entienden que su servicio debe ser en bien de la comunidad".
“Lamentablemente, se pierde el dinero y se deja de ayudar a la gente más pobre y necesitada”, refirió.
Aunque, resaltó que en la mayoría de las comunidades, las autoridades tienen un proceder recto e invierten los recursos financieros, para el bien de sus habitantes.
“Ahí ha habido un cambio a nivel personal y las autoridades ofrecen su servicio con rectitud y compromiso”, recalcó.
Por eso, subrayó que en sus encuentros con las autoridades municipales, siempre les recuerda que por haber sido electos por su propia gente y como tal, están comprometidos en ayudar particularmente a los más pobres.
“Les pido que se pongan la camiseta y ayuden a nuestra gente, porque para eso fueron electos”, agregó.
Además, el obispo dijo que los párrocos de la Prelatura de Mixes de María Auxiliadora han “hablado fuertemente” con las autoridades municipales de las comunidades en conflicto para dejar atrás la violencia y entren en diálogo directo, sin terciar la información, para alcanzar soluciones.
“Admiro su actitud, hasta he tenido miedo que les pase algo, en esa tarea de propiciar la conciliación, pero a veces existen intereses, que no permiten que se sienten directamente y se resuelvan los problemas”, terminó.
Por año nuevo
“Desde el primer día de este año que inicia, las comunidades tienen que propiciar el diálogo para que exista la unidad, la tranquilidad y la paz. Como son comunidades hermanas, tiene que haber siempre diálogo y reconciliación. Cuando no sucede, para nosotros es algo muy doloroso”: obispo Murguía Villalobos.
