CIUDAD DE MÉXICO.- Los programas federales destinados a combatir la pobreza no llegan a quienes los necesitan.
Según el estudio "Derechos Humanos y Pobreza", presentado ayer por el titular de la Comisión Nacional de los Derechos Humanos (CNDH), Luis Raúl González Pérez, el 82 por ciento de los programas federales no cubren ni siquiera a la mitad de la población que debieran atender.
El documento refiere que el "inventario nacional de programas y acciones de desarrollo social", del Coneval, contabiliza 232 programas presupuestarios federales de ese tipo.
"Sólo el 18 por ciento del total, 42 de los 232 programas federales, tienen una cobertura mayor a 50 por ciento de la población potencial a la que deben llegar", indica el informe.
"De los 42 programas federales que sí cubren más de la mitad de su población potencial, únicamente 20, menos de la décima parte del total de programas federales, llegan a más de 100 mil personas", señala.
Para Rogelio Gómez Hermosillo, consultor de Acción Ciudadana Frente a la Pobreza, organización que realizó el estudio, se trata de "miniprogramas".
"Todos promueven programas productivos, todos para grupos muy chiquitos. La verdad, lo que hacen es construir clientelas, no resolver problemas públicos ni mucho menos garantizar derechos", opinó.
A nivel estatal, el panorama es peor, pues existen 2 mil 538 programas, pero sólo 128 tienen lo básico, es decir, que cuentan con un documento normativo, están en el presupuesto y ofrecen información a la ciudadanía.
"O sea, el 95 por ciento no cumple, y ahí sí ya el clientelismo es a todo lo que da", lamentó.
Hermosillo criticó la manera en que el Consejo Nacional de Evaluación de la Política de Desarrollo Social (Coneval) mide la pobreza extrema, pues aunque una persona no tenga dinero ni para comer, si no suma tres carencias adicionales a la económica, sólo se le considera pobre.
"Entonces, ahí sale a la mitad; pobreza extrema en México 7.6 (por ciento), (pero) población por debajo de la línea de bienestar mínimo, o sea que no les alcanza ni para comer, son pobres extremos en todo el mundo, (son) el doble, 17 (por ciento)", alertó.
El Ombudsman destacó que el combate a la pobreza es una deuda que persiste en México, por lo que hay que exigirlo hasta el último momento de la actual administración federal.
"Este estudio lo pondremos en manos de las actuales autoridades, pero también de las autoridades entrantes; y digo a las autoridades actuales porque su responsabilidad acaba el 30 de noviembre, y la exigencia debe seguir siendo de cumplimiento", señaló.
"No veo por qué la dignidad humana tendría que esperar a nuevos Gobiernos, entonces en el tema del combate a la pobreza no tenemos que dejar pasar un minuto, una hora, un mes y años, es una deuda que tenemos con mexicanas y mexicanos".
Recordó que 43.6 por ciento de la población en México está en condición de pobreza, y 9.4 millones, en pobreza extrema, además de que, según la CEPAL, en México sólo el 1 por ciento de la población concentra el 36 por ciento de riqueza del País.
"La pobreza no es sólo un indicador de la situación económica, sino un asunto de dignidad humana", sentenció.
