El presidente de la Cámara Mexicana de la Industria de la Construcción (CMIC), Geovanni Ortega Ramírez, reconoció el retroceso que sufrió la industria de la Construcción en Oaxaca, pero confío que 2018 sea un año importante para ésta, que a su juicio es la principal actividad económica en la entidad.
“Confiamos que las cosas sean mejores para el principio de 2018, pues el tema de la reconstrucción ocupará a las empresas”, dijo.
Agregó que la situación actual es totalmente desalentadora porque las empresas constructoras se encuentran en números rojos en el valor de producción de esta industria.
A pesar de ello, indicó que la afiliación al sector que representa ha repuntado hasta en un 30% más durante este año, a tal grado que en este momento hay 426 empresas integradas a la CMIC, legalmente constituida y al corriente de su tributación.
Lo anterior, por la expectativa de que pueda haber un repunte en esta industria, derivado de los desastres que ha enfrentado Oaxaca y que requerirá de la ocupación de este sector para inicios del próximo año.
“Tenemos esperanza de que el gobernador cumpla con las expectativas del sector, en todos los diálogos que hemos tenido con él su compromiso es privilegiar a las empresas oaxaqueñas, esperamos que se cumpla con ello y el 2018 sea mejor para nosotros”, expuso.
Ortega Ramírez lamentó que existan empresas que realizan obra al margen de la legalidad y en muchas ocasiones, amparadas incluso por actores políticos que a través de estas hacen jugosos negocios, por lo que llamó a la clase política a incentivar la actuación de las empresas en el marco de la legalidad para fortalecer al sector formal.
“Es importante que las empresas que codyuven en el programa de reconstrucción sean dirigidas por profesionales que cubran el perfil, se encuentren legalmente constituidas y asuman la responsabilidad necesaria para que den certeza y seguridad a las familias que ocuparán las viviendas, de ahí la relevancia de que pertenezcan al sector formal”, señaló.
Puntualizó, que es para la CMIC es imprescindible que las constructoras oaxaqueñas sean avaladas por el gremio que encabeza y sobre todo, que sean capacitadas y certificadas para afianzar la confianza social a las empresas oaxaqueñas.
