Después de permanecer tres días cerrado y ser sanitizado, ayer reabrió sus puertas el Mercado de Abasto, aunque no todos los locales alzaron cortinas y pocas personas asistieron a comprar.
Cabe recordar que tras un diálogo entre comerciantes y autoridades municipales y estatales, se llegó al acuerdo de cerrar esta zona comercial durante tres días para sanitizar las diferentes áreas y disminuir el número de contagios por el virus COVID-19.
A pesar que se mencionó que las vallas que se colocaron en las entradas a las zonas de la Central de Abasto se mantendrían como un filtro sanitario para medir la temperatura de los visitantes, éstas fueron retiradas por los comerciantes.
Poco a poco, los locatarios comenzaron a abrir y surtir sus comercios, mientras otros limpiaban sus lugares; incluso, unos señalaron que no trabajarían hasta este miércoles, ya que apenas debían acomodar sus productos, por lo que sólo acudieron a hacer limpieza.
Los taxis colectivos volvieron a sus sitios, mientras otros regresaron a las diferentes puertas del mercado para ser una opción rápida de las personas que regresaran a sus compras habituales después de este descanso.
Aunque ayer fue día de tianguis, fueron pocos los comerciantes que se colocaron, mientras que la zona cercana a las bodegas permaneció libre de puestos, pero con gran afluencia de camiones.
“Como vinieron el sábado y vieron que estaba cerrado ya no se atrevieron a venir hoy, yo creo que por eso está un poco vació”, compartió una locataria refiriéndose a la falta de comerciantes y clientes.
Al interior del mercado, la mayoría de las cortinas de los establecimientos permanecieron cerradas, pues se había acordado que regresarían de forma gradual; esto quiere decir que los giros esenciales abrirían desde este martes y después los no esenciales.
Las inmediaciones del mercado también regresaron a la normalidad, ya que el transporte público regresó a sus rutas sobre la avenida Central, pues también se cerró para no se acercaran a esta zona.
“A partir de hoy regresamos a trabajar, aunque sea poco, pero tenemos que sacar algo. Vengan a comprar, ya abrimos”, afirmaron los comerciantes.
Algunas entradas y locales tienen cartulinas en las que se solicita el uso obligatorio de cubrebocas antes de entrar a consumir, mientras otros colocaron botes de agua para lavarse frecuentemente las manos.
“A partir de hoy regresamos a trabajar, aunque sea poco, pero tenemos que sacar algo. Vengan a comprar, ya abrimos”.
Comerciantes
