CIUDAD DE MÉXICO.- La renegociación del Tratado de Libre Comercio inició mostrando una "cara dura" con las peticiones de Estados Unidos de reducir el déficit.
Además de cambiar las reglas de origen para aumentar el contenido local e incluso establecer mecanismos para evitar la manipulación monetaria.
"(El equipo negociador) ha recibido instrucciones por parte del Presidente Donald Trump que ésta es una negociación que tiene que empezar con una postura firme, fuerte", dijo Duncan Wood, director del Instituto México del Centro Woodrow Wilson.
"El Presidente y el Secretario de Comercio estadounidenses quieren mandar un mensaje al público, a los votantes, que EU quiere proteger sus intereses", agregó.
Sin descartar que es posible que a puertas cerradas, el equipo técnico de negociación adopte posturas más flexibles, por el momento están mostrando que son ellos quienes quieren dirigir el rumbo de la negociación.
Fernando Ruiz Huarte, director del Consejo Empresarial Mexicano de Comercio Exterior (Comce), explicó que el lenguaje del discurso fue que EU está dispuesto a modernizar, pero el proceso va encaminado a resolver los temas que a ellos les interesan.
Rechazan cambiar en industria automotriz
El Secretario de Economía, Ildefonso Guajardo, y la Canciller canadiense, Chrystia Freeland, rechazaron alterar las reglas de origen de la industria automotriz, como exigió el Representante Comercial de EU, Robert Lighthizer, en el arranque de las negociaciones del TLC.
"Respecto al comentario (de Lighthizer) sobre contenido nacional específico, obviamente no sería la mejor práctica el introducir tales rigideces dentro del proceso industrial", dijo Guajardo en la Embajada de México.
"No es bueno para las compañías estadounidenses, no es bueno para las compañías mexicanas", agregó sobre uno de los temas más polémicos impulsados por Lighthizer.
El umbral actual es del 62.5 de su costo neto para que un vehículo sea considerado un producto regional de América del Norte.
"Canadá no está a favor de reglas de origen específicas para países", dijo a su vez Freeland.
"Va a ser muy importante (...) tener mucho cuidado en cualquier cambio que se haga para asegurarnos de que no interrumpa las cadenas de suministro", añadió.
Para los expertos, la exigencia de la Administración estadounidense fue sorpresiva, pues los bloques comerciales promueven contenido regional y no de un País específico.
