Al menos una docena de vendedores de rosas se colocaron este nueve y 10 de mayos en las calles aledañas al zócalo de la ciudad, pero el festejó no generó las ganancias esperadas, ni para los ambulantes ni para los establecidos.
Los arreglos florales se elevaron y llegaron a los 800 pesos, mientras que la docena se ofertó entre los 90 y 120 pesos.
“Buscamos lo más económico”, indicó don Celestino, quien optó por un modesto ramo de rosas rojas con los vendedores informales que se instalaron en la calle de Miguel Cabrera.
Antes que cualquier otro regalo el hombre pensó en un arreglo floral, pues “nunca pasan de moda”, pero tuvo que recurrir al comercio informal, en donde en comparación a un local dentro del mercado Benito Juárez se ahorró casi 100 pesos por tres docenas que compró.
Es casi medio día y el cerro de flores en el puesto de doña Leticia y de otros cinco más que se encuentran a unos pasos, no bajan. La vendedora de flores, expresó su preocupación ante las escasas ganancias que recibía.
“Está floja la venta, esperemos que para la tarde se mejoren”, deseó la mujer mientras espera a los clientes y un vendedor de globos de gas también trata de vender alguno de sus artículos.
Mercado, en las mismas
Dentro del mercado, el escenario con las ventas es similar. En el pasillo de flores la pregunta “¿En cuánto este arreglo?”, se escuchó con frecuencia, pero la compra no se concretó en continuas ocasiones, el precio los espantaba.
Los arreglos florales más sencillos, pero con base, se ofertaron en 120 pesos; según el número de rosas o flores colocadas, el precio alcanzó los 800 pesos.
Este 10 de mayo, las ventas se fueron generosas. Las calles y comercios del Centro Histórico de la ciudad lucieron vacíos. Los mismo en tiendas de ropa, zapaterías y artículos de belleza de puestos callejeros y establecidos.
