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Zebache, municipio de Oaxaca que se ha mantenido libre de COVID

Foto(s): Cortesía
Nadia Altamirano Díaz

Nadia Altamirano Díaz

San Andrés Zabache, Oaxaca.- En esa estela de confianza donde la COVID-19 se aproxima a dejar de ser una pandemia, en Oaxaca todavía existen 24 municipios que no entran en la lista oficial de contagios documentados.

El secretario municipal de este municipio serrano, Emanuel Chávez, no puede jactarse que sea una pequeña población libre de COVID-19, sino más bien los pocos casos que se presentaron no fueron detectados por los Servicios de Salud de Oaxaca (SSO).

Los pacientes, que fueron alrededor de cuatro, asegura, “se estuvieron curando por su propia cuenta” entre junio y enero pasado.

Además, al inicio de la pandemia, un habitante que radica fuera de ahí retornó para resguardarse, pero estaba contagiado.

“Creo que la Secretaría (de Salud) no alcanzó a ver ese punto, pero creo que no fue necesario, viéndolo de esa manera porque ellos por sus propios medios se tuvieron que curar, no se dio cuenta la Secretaría, pero no pasó a mayores”, consideró.

Sin médico ni medicinas

Cualquier habitante de este municipio que se ubica a 90 kilómetros de la ciudad de Oaxaca sabe que enfermar de COVID o de cualquier otra cosa significa desembolsar dinero, ya sea para viajar al Hospital General de San Pablo Huixtepec, que se ubica a 32 kilómetros de distancia, o para pagar un médico particular.

Aunque aquí existe un centro de salud, abre de manera intermitente porque sólo cuenta con una enfermera y no hay una fecha para cuando los Servicios de Salud de Oaxaca envíen a un médico o una médica.

“Sólo está una enfermera de base, es un poquito difícil porque por la más mínima enfermedad que te da tienes que acudir al centro de salud y da la casualidad que no tenemos médico y otra, no tenemos los medicamentos necesarios”, así que sólo expiden recetas para “salir de la población a comprarlos”.

Relajaron medidas

Si no hay dinero, curarse con los tés de plantas o remedios caseros, es la opción más socorrida, pero sobre todo mantener las medidas de prevención para que en este momento no circule el virus SARS-CoV-2 entre los 700 pobladores.

A pesar de que se escucha de que vienen nuevos brotes y que apenas comienzan a descender los contagios después de un cuarto repunte en Oaxaca, desde octubre pasado las autoridades decidieron eliminar el filtro sanitario que había en la entrada a la población.

Meses atrás las medidas para ingresar o salir eran rigurosas, casi nadie lo hacía, pero ahora, opina el secretario municipal “las personas hicieron conciencia”.

Quieren clases presenciales

Marbella García lo que menos desea es que en la población haya contagios de COVID-19 porque ello pondría en riesgo las clases presenciales que se imparten los martes y jueves en la escuela primaria Melchor Ocampo.

Ese período de confinamiento, con la escuela cerrada, para ella fue de tensión y estrés, porque carece de la preparación para enseñarle a sus hijos:

“Pues sí necesitábamos ya que los maestros se estén presentando en aulas, aunque si me gustaría que en este tiempo volvamos presencialmente los cinco días porque mi niña si necesita aprender”, expresa afuera de la escuela, donde permanece para no tener que caminar hasta su casa y regresar a la hora de la salida.

En esa espera que aligera Marbella con el tejido de artesanías de palma, también está Marcela García, otra madre de familia para quien fue complejo  

Aprovechar al máximo

La vuelta a las clases presenciales las describe la profesora Epifanía Cruz, encargada del salón donde asisten alumnos de segundo y tercer grado, como una oportunidad de aprovechar al máximo las enseñanzas.

“Estuvieron encerrados en casa y no es lo mismo que trabajen a distancia, normalmente le hacen más caso al maestro que a los papás, son unos niños muy aplicados y con ganas de superarse”, narra en un salón donde el alumnado comparte en parejas los mesabancos.

El director de esta primaria, Manuel Ramírez, reconoce que a pesar de que el regreso presencial se hizo desde el 30 de agosto de 2021 que inició el actual ciclo escolar, sólo acuden dos veces por semana.

“Son 65 niños aproximadamente y lo hacemos de manera totalitaria, vienen los días martes y jueves, y otro día tienen clases en línea”, una modalidad que recién se logró en 2021 que a este municipio llegó la cobertura del servicio de telefonía celular.

Si en algún momento el virus SARS-CoV-2 circuló entre la población, no hay constancia de ello y junto con otros 23 municipios, a Zebache lo reconocen como libre de COVID-19.

 

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